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Armemos una campana


        Dentro del ámbito escolar, y aún fuera de él, resulta complejo y costoso disponer de una campana; pero bien podemos generar un sonido similar con escasos recursos. Tome un caño de aluminio, bronce o hierro de cualquier longitud; en lo posible que supere los 50 cm y con diámetro no menor a 1,5 cm (los diámetros se miden en pulgadas pero para facilitar la explicación he tomado el centímetro), realice, con un lápiz, una marca entre la cuarta y la quinta parte del tubo (4,5 aprox.). Ejemplo: si el tubo mide 60 cm, la marca debe quedar a los 13,5 cm (aprox.) de un extremo. Asegúrese que en los extremos del caño no queden bordes filosos, puede quitarlos con una lima para uñas.


        Ya está realizada la campana, ahora hay que hacerla sonar. Sostenga el tubo con los dedos índice y pulgar colocados sobre la marca hecha con el lápiz, no efectúe demasiada presión, simplemente emplee la fuerza necesaria para que el tubo no se caiga. Comience a golpearlo con algún objeto -puede ser un lápiz- cerca del extremo inferior. Ya ve, suena como una campana. Cambie el punto de sostén de modo que sus dedos queden comprendidos entre el extremo y la marca del lápiz; hágalo sonar nuevamente. Al cabo de un rato de experimentación caerá en cuenta de que existen decenas de posibilidades en cuanto a sonoridad y altura. Todo depende del punto de apoyo, sus dedos, y del objeto empleado para percutir. ¡Experimente! y anote los resultados.

Trabajo recomendado para el aula

        Proponga esta actividad omitiendo el dato de la marca. Ya en plena clase, pida a sus alumnos que hagan sonar el tubo. Advertirá que más del 90% de los jóvenes sostienen el tubo por el extremo, lo cual es muy interesante ya que de ese modo no sonará. Incentive a que busquen sonidos de campana y finalmente explique lo de la marca. El tubo se comporta en un todo similar a los armónicos de una cuerda sonora, es decir, posee puntos nodales; precisamente la marca establece uno de esos puntos. Cuando la marca se encuentra en la posición indicada, el tubo logrará su sonido más intenso (no necesariamente más potente) y más grave.
        Es de primer nivel experimentar con varios tubos (si las longitudes difieren, mejor) a la vez y con los dedos colocados en diferentes puntos de la longitud. Deje a sus alumnos que prueben imitar los toques de campana como si se tratase de un campanario. Les resultará fascinante.
        Asocie esta actividad con: 1.) el físico Federico Chadni -el primer hombre que formuló la ley de varillas sonoras-, 2.) la increíble y poco conocida historia de los campaneros -especialistas en toques de campanarios-, 3.) la materia en general suena, todo está en descubrir sus modos vibratorios, 4.) existe un instrumento llamado glockenspiel o juego de campanas, intente conseguir una fotografía de él.
        Importante: no hable de armónicos como en el caso de las cuerdas, en los tubos se denominan "parciales". En realidad no es aconsejable insistir sobre el tema, eso puede quedar para otra actividad.




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