IDIÓFONOS DE PAPEL
INSTRUMENTOS DE PAPEL
PABLO BENSAYA
INTERNET, 1998-2008, presencias@hotmail.com
DERECHOS RESERVADOS POR EL AUTOR (LEY 11723)


Sistro Cabulete Tensor Pandero Sonaja
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Los instrumentos de la foto representan una pequeña muestra de la cantidad de formas que pueden obtenerse, en materia de idiófonos, con "Instrumentos de Papel". Fueron concebidos principalmente para edades que oscilan entre 4 y 12 años. Pueden aplicarse desde la más temprana edad, sobre todo el timbre en el estilo del tensor, pero ello implica la participación de la madre, hecho que no abordaré aquí por formar parte de otro aspecto metodológico.
        Los instrumentos están realizados estructuralmente en papel con intervención de materiales como hilo común o lana. La excepción la constituye la Sonaja en donde el papel deja de lado su protagonismo, en la descripción se verá el motivo.
        El criterio de selección ha sido el de mostrar instrumentos emparentados tímbricamente pero con modos de toque y objetivos educativos muy diferentes.

Instrumento Segundos
1. Sistro 0-11
2. Cabulete 13-29
3. Pandero 31-51
4. Tensor 53-104
5. Sonaja 106-114

(Los segundos están referidos a la posición dentro del archivo de audio en formato RealAudio. Ocupa 152Kb)

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Descripciones y objetivos

[1. Sistro]
        Se trata de un bastidor, con mango, dentro del cual se entrechocan algunos discos. Es de la familia de los sistros aunque hay que remarcar que el sistro original (pensemos en el griego) tenía un marco de metal que participaba activamente en el proceso sonoro. Puede ejecutarse por sacudimiento rítmico o sacudimiento aleatorio para efectos, en este último caso ambas manos pueden hacer girar, a distintas velocidades, el mango como "frotándose en un día de frío".
        Objetivos: Desarrollo en la coordinación del antebrazo. Con el tiempo se avanza hacia movimientos de muñeca y dedos, su escaso peso permite este tipo de entrenamiento.

[2. Cabulete]
        Este instrumento recibe decenas de nombres, he optado por el más empleado en mi país. Consiste en un pequeño tambor, con mango, de doble parche sobre los cuales golpean uno o dos percutores que penden de los laterales del cuerpo. Se ejecuta haciéndolo girar, con una sola mano, de modo que los percutores golpeen los parches o reemplazando la acción de aquellos por una baqueta (obviamente de papel).
        Objetivos: Desarrollar la sutileza de centrado del dedo pulgar en su oposición a los dedos restantes. Es preferible hacer que los niños lo construyan con los dos percutores y luego anular uno, de este modo la vitalidad rítmica del instrumento se pone completamente de manifiesto. Se vuelve mucho más fácil su ejecución con el empleo de una baqueta sostenida con la otra mano, conviene una baqueta muy liviana para permitir el juego entre pulgar e índice. Aquí pueden verse dos tipos de baqueta, una completamente cilíndrica y otra de grandes dimensiones, 35 cm, que la empleo, de preferencia, para los membranófonos grandes. Por su intrínseca fascinación puede constituirse en buen aliado para una recuperación motriz.


[3. Pandero]
        Es un bastidor triangular con mango y parche de papel. Se ejecuta con los dedos o con baqueta. Su gran riqueza tímbrica se logra ejecutándolo con los dedos.
        Objetivos: Desarrollo en la destreza de los dedos. Esta destreza incluye el reconocimiento sensorial en las uniones de las falanges. El otro desarrollo es el de la "muñeca eléctrica"; es un movimiento, muy típico del bongó, de rotación de la muñeca para que los dedos -por ejemplo pulgar y anular- golpeen el marco, mientras los dedos índice y mayor pueden alternativamente golpear el parche. Es un toque muy sofisticado y altamente formativo.

[4. Tensor]
        Le he colocado ese nombre en virtud de que su ejecución requiere tensión. Cuando se tira de ambas puntas del hilo (una mano en cada punta) los tubos se entrechocan. Su timbre entre madera y agua es óptimo para el juego con lactantes, hecho que puede demostrarse a partir de los 6 meses de edad. Se lo ejecuta también por sacudimiento simple o jugando con los dedos por entre sus tubos.
        Objetivos: Desarrollar el movimiento divergente de las manos (casi todos, por no decir todos, los instrumentos musicales basan su acción en movimiento convergente). De este modo el proceso rítmico es producido por un movimiento nuevo, divergente. Estupendo para ampliar el repertorio motriz.

[5. Sonaja]
        Esta sonaja es uno de los tantos modelos que se pueden construir. He colocado el presente diseño a fin de remarcar el empleo de materiales, más que cotidianos, inhabituales. Está construida con huesos de pollo, sí, así es; las únicas partes de papel son su mango y algunas tapas para colocar a los huesos. Hay todo un proceso de tratamiento de estos pequeños huesos que aseguran higiene y cuidado. Este proceso, además, incluye tomas de conciencia sobre el medio ambiente animal, relaciones con nuestro pasado musical y vinculaciones con otros modos culturales de pensamiento. Es un modelo recomendado para edades superiores a los 10 años.
        Objetivos: Elevar el grado de conciencia y respeto por el medio ambiente vital. En este caso en particular pasa a un segundo plano el hecho tímbrico. Las experiencias siguen demostrando el gran impacto positivo y sensible que esta construcción produce en niños y adultos. Resulta muy beneficiosa y educativa la participación del padre del niño en la construcción del instrumento. Dicho sea de paso, su sonido es bellísimo.