EL FOLKLORISMO MUSICAL (I)
LETRA Y SOLFA
ALEJO CARPENTIER
EDICIONES NEMONT, BUENOS AIRES, 1976
ORIGINAL, SELECCIÓN DE ALEXIS MARQUEZ R.
Ya que cada Festival de Caracas [1] vuelve a plantear inevitablemente, con
mayor o menor agudeza, el problema del folklorismo musical en
nuestro continente (folklorismo que demasiado suele confundirse con
la voluntad de expresión nacional) convendría
examinar el hecho con cierta atención, a fin de sacar
conclusiones útiles de una enseñanza reciente.
El folklorismo
tiene ya una larga trayectoria entre nosotros. Pero su
aparición en la Historia de la Música es bastante
reciente, ya que data de los albores del Romanticismo... Me
dirán algunos que, muy anteriormente, los maestros de la
Escuela Nerlandesa habían trabajado con temas de canciones
populares. Pero no convendría introducir un elemento de
confusión inicial en nuestros razonamientos: el polifonista
del Siglo XVI que construía una misa con el tema de "El
Hombre Armado" o de la "Balada del Asno", no tenía
conciencia de proceder a la manera de los folkloristas futuros.
Tomaba un motivo popular donde lo hallaba porque se prestaba a un
tratamiento polifónico determinado. El "qué"
tenía mucho menos importancia que el "cómo", ya que
en la elección de un tema humilde, demostraba el
músico que era capaz de escribir páginas monumentales
con cualquier material. En época de "cánones
enigmas", de "cánones recurrentes", de juegos
contrapuntísticos inacabables, transformar un tema
cualquiera en una suntuosa arquitectura sonora, era prueba de
maestría, del dominio del oficio. Algo semejante a lo que
hace hoy un prosista como Raymond Queneau, cuando se entretiene en
narrar una anécdota anodina de diecisiete maneras distintas,
estableciendo un principio de "variación" verbal...
Partiendo de un elemento popular, la "Misa del Hombre Armado" es lo
contrario, precisamente, de una expresión popular.
Además de que la idea de "nacionalismo", tal como hoy la
entendemos, era ajena al hombre del XVI. Lo que caracterizaba el
Renacimiento, fundamentalmente, era el anhelo de universalidad. "No
hay empresa velada al Hombre", claman, orgullosamente, los coristas
del "Orfeo" de Monteverdi...
Con Herder y los
pre-románticos alemanes; con los recopiladores de baladas
escocesas y canciones renanas; con Gerardo de Nerval, que se
jactaba en un poema famoso de "preferir una simple canción
popular a toda la música de Weber", nace la palabra
"folk-lore", y con ella, la idea de "folklorismo". Y es Weber,
precisamente, quien será el primero en hablar de una
"ópera alemana", buscando el acento nacional en el empleo de
giros folklóricos. Pero a pesar de la atención
creciente prestada a la canción popular, a la copla, la
balada, la danza aldeana, esos elementos son poco usados en
composiciones trascendentales -en aquellas que realmente hacen
avanzar la técnica musical de la época. Nada deben
las "Sinfonías", las "Misas", las grandes "Sonatas", los
últimos "Cuartetos", de Beethoven, a la expresión
popular. Casi nada la obra Schumann -aunque suele valerse de
"géneros" populares, que le ofrecen algún esquema
rítmico. Se me citará el nombre Schubert. Pero el
"lied" de Schubert, escrito sobre poesías cultísimas,
responde a una sensibilidad sumamente personal. Muy rara vez se
vale de un tema ajeno. El acento nacional le surge, le brota, como
debe acurrirle al músico de raza: le viene de "dentro para
fuera", como le vendrá el acento francés a Debussy.
En cuanto a sus admirables "Sonatas" de los últimos
años, difícil sería hallar en ellas un
elemento folklórico, fuera de ciertos giros rítmicos
muy libremente interpretados... En cuanto a Listz, ahí
están las "Rapsodias Húngaras", las "Fantasías
sobre temas húngaros", ciertamente. Pero, hablando en
serio... ¿cuál es el Listz que más admiramos?
¿El de la "Gran Sonata", o el de la "Rapsodia Nº 6"?
¿El de la "Sinfonía de Fausto", o el de la "Marcha
Rackosky"?... Ahora se citará el nombre de Chopin, porque
escribió las "Polonesas"... Pero ¿dónde
está el folklore en la prodigiosa "Polonesa-Fantasía"
(acaso la más admirable de todas), en los 24 "Preludios", en
los "Estudios", en los "Scherzi"? ¿Y en cuanto a los
"Valses"? Son personalísimas especulaciones sobre esquemas
rítmicos que eran entonces de uso común en toda
Europa. Para Chopin el Vals y la Mazurca eran, ante todo,
"géneros" de composición... Queda el Wagner de "Los
Maestros Cantores" -exclusivamente- pero éste es ya otro
problema.
Otro problema, como
el de los maestros rusos del Siglo XIX, cuya singular trayectoria,
dentro de la música universal, examinaremos en nuestro
próximo artículo.
NOTAS
1. Se refiere a los Festivales de Música de Caracas, organizados en 1954 y 1957 por la Institución "José Angel Lamas, que dirigían Inocente Palacios (Presidente), Enrique de los Ríos P. A. Ríos Reina (Vocales) y Alejo Carpentier (Secretario).