ACTIVIDADES PARA BEBÉS
EDUCACIÓN MUSICAL
PABLO BENSAYA
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Espacialidad del bebé

Aquí veremos una de las tantas técnicas para desarrollar la espacialidad del bebé; la música, entendida en su amplitud, resulta una disciplina idónea, estupenda, para tal fin.
        La actividad se divide en dos secciones: Una práctica, la otra explicativa, breve, para facilitar la comprensión de los alcances de la primera. Recuerde que una explicación práctica requiere de una estructura, no son pasos que deban seguirse al pie de la letra; recuerde también que ahora el educador es usted.


        Bien, manos a la obra aunque tal vez convenga decir "manos al bebé".

Práctica

        Coloque al niño parado, en su cuna, con la espalda mirando hacia usted. Comience a hacer sonar sus dedos mayor y pulgar mientras lleva, regularmente, su mano de un lado al otro. Imagine que está imitando, con el sonido de los dedos, un partido de tenis. El balanceo de la mano debe ser periódico, muy lento, y llegar, sin tocarlo, de un lado al otro del niño.
        El bebé debe llevar la cabeza hacia el lado del sonido; este es el objetivo del ejercicio. Sin embargo, el niño no está entrenado aún. Durante una semana, o el tiempo que fuera necesario, genere sonido con los dedos, sin balancear la mano, para que el niño advierta que "ese es el lugar". Inicialmente el trabajo se ubicará en torno del siguiente esquema:

1. Muestre, de frente al bebé, que sus dedos suenan. Deje que se familiarice con el sonido, simplemente juegue y asegúrese que el niño capte correctamente la acción, no lo disperse con otros sonidos

2. Con el niño de espaldas haga sonar sus dedos, de un lado por vez, unos cuantos minutos

3. Roce al niño, suavemente, del lado que están sonando los dedos. Esto lo ayudará a comprender de dónde viene el sonido

        Reitere los pasos 1, 2 y 3 durante una semana por lo menos. No son pasos que ocurrirán uno a continuación del otro, estamos hablando de etapas. Ud. conoce el objetivo, relacione los pasos para concretar la meta propuesta. Una vez abordadas las tres etapas iniciales el bebé estará en condiciones de realizar el trabajo completo. Las etapas deberán repetirse aún en el caso de un resultado final correcto.


        Usted debe lograr que el niño voltee la cabeza hacia el lado correcto. Nunca trabaje más de 4 a 7 minutos seguidos y no coloque música mientras realiza la actividad. Aliente a su bebé con voz bien clara pero suave, sólo palabras cortas de estímulo; no hable durante el tiempo de ejercitación. En todos los casos debe elegir un momento en que el bebé esté tranquilo, de este modo ambas partes disfrutarán plenamente de la actividad.

Explicación

        Es un ejercicio que dará al niño mayor sentido espacial, es decir, tendrá mejor equilibrio y orientación; dos elementos vitales de relación con el mundo externo. Por otro lado notará, con el correr de la práctica, que el bebé irá asumiendo posturas más exactas y precisas a la hora de escuchar cualquier fuente sonora.
        No se desanime si los resultados carecen de la velocidad deseada, no todos los niños responden de la misma manera. Buena parte de los logros pasan por Ud., debe ser paciente y tomar las cosas con seriedad. Recuerde que el niño debe estar de espaldas, esto implica confianza por parte de él; es difícil que un niño voltee con un extraño, con padres golpeadores o que los maltratan. Por este motivo decía que muchas cosas dependen de Ud., no deben buscarse excusas cuando se es mal padre; esto es una patología y como tal hay que tratarla con profesionales adecuados.
        Problemas serios. Existen niños sordos o con disminuciones auditivas severas; estoy cansado de ver padres que se enteran de esta situación cuando el niño comienza el jardín de infantes. La ejercitación espacial propuesta puede arrojar luz sobre el estado del niño. Si advierte que ninguno de los estímulos planteados actúa con cierta eficacia, lleve al bebé, con urgencia, al pediatra.