ACTIVIDADES PARA BEBÉS
EDUCACIÓN MUSICAL
PABLO BENSAYA
INTERNET, 2000, presencias@hotmail.com
ORIGINAL, DERECHOS RESERVADOS POR LEY 11723, ARGENTINA


Las vibraciones

Presentamos aquí un trabajo que permitirá mejorar la sensibilidad del bebé respecto de ese enorme universo abarcado por las vibraciones. Tanto los hijos, de dos años de edad en adelante, como los padres, tendrán la posibilidad de incorporar varios tipos de contenido que forman parte de una misma realidad física.


        La actividad se divide en dos secciones: Una práctica, la otra explicativa, breve, para facilitar la comprensión de los alcances de la primera. Recuerde que una explicación práctica requiere de una estructura, no son pasos que deban seguirse al pie de la letra; recuerde también que ahora el educador es usted. Bien, manos al bebé.

Práctica

Materiales para la actividad

        El único material requerido es una cinta o hilo de unos 2 metros -entre 1,30 y 2 metros- de longitud con un ancho no mayor a 1 centímetro. La cinta puede ser de tela, del tipo de los cinturones. Si la opción es el hilo, éste deberá ser algo grueso, también puede usarse un hilo común doblado por su mitad. En ningún caso puede haber hebillas, botones u objetos por el estilo que pudieran dañar al bebé así como tampoco debe existir material elástico como la goma. En este trabajo empleamos la palabra hilo a fin de entendernos sin complicaciones, usted puede, acabamos de decirlo, emplear una cinta o un hilo.

La actividad


        Coloque al niño parado frente a usted, a unos dos metros, algo menos que la longitud del hilo. La espalda del bebé debe dar hacia alguna pared, casi pegada a ella; esto es para evitar que el niño se caiga durante la actividad.
        Tome una punta del hilo mientras que la otra la sostendrá el bebé. El hilo debe quedar tirante, es decir que debemos estimular al niño para que lo apriete bien. Para que el bebé se acostumbre a sostener con fuerza mueva el hilo generando ondas, verá que él comprende con rapidez la consigna. En este momento emplee una sola consigna: sostener con fuerza. Ejercite la actividad de la fuerza durante dos o tres días y evite que las sesiones superen los 5 minutos.


        Una vez que el bebé logre mantener con fuerza la tracción del hilo, nos dedicaremos a jugar con las vibraciones. Sostenga el hilo, que está bien tirante, con una mano mientras con la otra lo toca con un dedo, de un lado al otro. Como si fuera una cuerda musical. Notará que el niño capta rápidamente esto y desea imitarlo, esta es la idea. Que ambos muevan el hilo. Existirá un mínimo zumbido toda vez que toquen el hilo tenso. Lo que acabamos de realizar es la producción de una vibración. Se advierte con facilidad la diferencia entre aquel sacudimiento para hacer ondas y este otro que genera, a veces, zumbido.
        Celebre, con alguna buena exclamación como ¡qué lindo! o ¡qué bueno!, cuando el hilo vibre, por mínimo que resulte ese tiempo. Aliente pero no abuse. La idea es, además de divertirse, obviamente, que el bebé advierta ese clímax, ese momento diferente a todos: el instante de la vibración.

Explicación

        Estamos frente a una actividad que servirá para relacionar mejor al niño con las vibraciones -más técnicamente decimos movimientos vibratorios-.
        Las vibraciones están presentes en miles de fenómenos o hechos cotidianos, aunque por lo general somos conscientes de ello. Cuando un tren se aproxima, la tierra transmite sus vibraciones que muy marcadamente sentimos en los pies. Otro ejemplo muy importante de vibraciones son los truenos. Estamos planteando vibraciones cuyos efectos podamos palpar de manera natural y directa sin mayores inconvenientes.
        La idea principal del ejercicio es la de reconocer, dentro de dos opciones, cuál es el movimiento vibratorio. Esta actividad elevará el grado de consciencia respecto de las vibraciones.
        No se desanime si los resultados carecen de la velocidad deseada, no todos los niños responden de la misma manera. Buena parte de los logros pasan por Ud., debe ser paciente y tomar las cosas con seriedad.
        La actividad es también recomendada para niños con capacidades disminuidas, alentará no sólo su relación sensible hacia las vibraciones (motivadoras muchas veces del sistema nervioso) sino que ayudará en el proceso psicomotor.