ETAPAS DEL DESARROLLO INTELECTUAL
ESCUELA PARA PADRES Y MAESTROS
GADEA, DE NICOLÁS, LUIS
PRIMERA EDICIÓN. ISBN: 968-499-917-8, MÉXICO
ORIGINAL


La etapa del Pensamiento Lógico Concreto (6 a 12 años)

La educación primaria de los niños; es decir, la enseñanza formal de la aritmética y la lecto-escritura, se inicia en todo el mundo cuando los niños han cumplido, como mínimo, seis años de edad; y hay muchas buenas razones para ello. Para que los niños puedan efectuar operaciones aritméticas, como sumar y restar, comprendiendo realmente lo que hacen, o para que comprendan cabalmente nuestro sistema alfabético de escritura, su pensamiento tiene que haber alcanzado cierto nivel de desarrollo [1] nivel que por lo general, alcanzan entre los seis y los siete años de edad. Por supuesto, el nivel de desarrollo de un niño no depende exclusivamente de su edad cronológica sino de la estimulación que ha recibido, combinada con su ritmo biológico de maduración. Cuando el niño alcanza la etapa de desarrollo llamada por Piaget "etapa operacional concreta", está listo para la instrucción formal. Veamos en qué consiste dicha etapa.


        Si a un niño preescolar (por lo general menor de seis años) se le muestran dos "galletas marías" idénticas y una se parte a la mitad y luego se le pregunta si hay más, menos, o igual cantidad de galletas que antes, en la que está partida que en la que está entera, el niño dirá que ahora hay más galleta en la partida que en la entera. Otro ejemplo: si en un vaso alto y angosto servimos coca-cola y en otro, bajo y ancho, servimos la misma cantidad que en el alto y luego les preguntamos a dos niños que cuál vaso prefieren, los dos niños se pelearán por obtener el vaso alto y lo harán ¡porque pensarán que tiene más refresco! Si las mismas preguntas -en relación a la galleta o a la coca-cola- se las hacemos a cualquier niño de siete u ocho años-, se nos quedará viendo como diciendo "qué tonto eres" y nos dará cualquiera de estos tres argumentos: "junta los pedazos de la galleta y verás que es la misma que antes"; o, "no le has quitado ni puesto nada, así que es lo mismo"; o, en relación a los vasos de refresco nos dirá: "parece que uno tiene más porque el vaso es alto, pero como es angosto puede que no tenga más".
        ¿Qué diferencia hay entre el pensamiento de los preescolares y el de los niños de primaria? La diferencia estriba en el hecho de que los niños, a partir más o menos de los seis años, pueden realizar "operaciones mentales". Una bola de plastilina hecha una gran tortilla aparentemente tiene más plastilina y esto es lo que creerán los preescolares; sin embargo, a los niños mayores ya no los engañan sus sentidos, porque su pensamiento es ahora capaz de compensar las diferencias, los niños dirán: "parece que tiene más plastilina porque se ve más grande, pero si la haces otra vez bola verás que es la misma cantidad que antes"; o dirán: "la tortilla está grandota, pero delgadita y la bola está chiquita pero gordita, así que es lo mismo"; o dirán: "no le has quitado ni puesto nada, así que es lo mismo". Todas estas no son sino expresiones de un pensamiento que se ha organizado y que ya es capaz de realizar mentalmente operaciones. Cuando se hace tortilla la bola de plastilina y se le pregunta al niño preescolar si hay más plastilina ahora en la tortilla que en la bola, este dirá que tiene más que antes, en cambio, el niño mayor afirmará correctamente que es lo mismo que antes: "porque la puedes volver a hacer bola otra vez", y en esta respuesta estará la clave para entender las diferencias entre el pensamiento de uno y otro. La clave está en que cuando los niños mayores afirman que bastaría con volver a hacer bola la tortilla, ellos mentalmente realizan la acción de hacerla bola valiéndose exclusivamente de su pensamiento. A esta operación mental se le llama "operación mental reversible". La reversibilidad es la posibilidad que tiene el pensamiento de volver al punto de partida; es decir, de considerar las acciones en sentido inverso; y dicha cualidad es lo que lo hace poderoso porque permite anticipar los errores y precorregirlos. Podemos esquematizar una operación mental de éste modo:

  1. Hacer tortilla la bola = acción directa.
  2. Hacer bola la tortilla = acción inversa -mental- que anula a la primera y deja las cosas como estaban.

        Los niños a partir de los seis o siete años podrán realizar mentalmente la acción inversa -operación mental reversible- y será tan natural esta operación que nos costará trabajo creer que los preescolares no sean capaces de realizarla; sin embargo, no son capaces y es precisamente esta incapacidad la que impide que los niños preescolares comprendan las operaciones aritméticas y el sistema numérico; aunque sean capaces de contar de memoria y de realizar, también de memoria pequeñas sumas y restas.
        El pensamiento del hombre es poderoso porque mediante el lenguaje puede representar acciones: "voy a hacer tal cosa…mejor tal otra", "voy a ir ahora… no, mejor mañana", etc. Pero no sólo puede imaginar acciones, ¡también sus consecuencias!, "las consecuencias de las imágenes serán las imágenes de las consecuencias" dijo alguien sintetizando magistralmente el poder del pensamiento. Voy a narrar un chiste que servirá de ejemplo: Un señor se dirige a la casa de su vecino para pedirle prestada su podadora de pasto. En el camino va pensando: "Le voy a decir: ¡Buenos días vecino! ¿Me prestas tu podadora? Pero… él me va a decir que no, porque el otro día me prestó las tijeras y no se las he devuelto, ¡ah! Pero yo le voy a decir que el otro día yo le presté mi camioneta y me la regresó sin gasolina. Pero… me va a decir que siempre le regreso su podadora sin filo, ¡ah! Pero yo le voy a decir que hace un año que tiene mis raquetas de tenis", etc. Por fin llega a la casa de su vecino, toca la puerta, abre su vecino y entonces nuestro amigo muy enojado le dice a su asombrado vecino: "No necesito para nada tu cochina podadora".
        Anticipar las consecuencias de nuestros actos. Prever el curso de los acontecimientos. Son expresiones de los que es capaz de hacer nuestra inteligencia al traducir los actos en palabras. Poco a poco, la interacción del niño con la realidad, el uso del lenguaje, y particularmente la interacción del niño con los demás, harán posible el desarrollo del pensamiento.

La etapa del pensamiento Abstracto o Hipotético-Deductivo (12 o 13 años en adelante)

        Explican Piaget y su colaboradora B. Inhelder que la diferencia entre el pensamiento del niño y el adolescente, es que los jóvenes "no sólo son capaces de saber cómo son las cosas, sino también de imaginar cómo podrían ser". Alrededor de los trece años de edad, el pensamiento cambia radicalmente, a partir de este momento, los jóvenes empiezan a razonar como adultos y a tener opinión propia. El pensamiento se vuelve abstracto, ya no es necesario partir de los hechos para razonar, ahora basta con plantear las situaciones en términos hipotéticos -"supón que…"- para que ellos extraigan conclusiones haciendo las deducciones necesarias, digamos que "a la Sherlock Holmes". Basta con que uno diga: "supón que el asesino se hubiera desayunado chilaquiles ese día", para que nuestros jóvenes deduzcan mil cosas. Es por esta razón que en la Secundaria les empiezan a enseñar álgebra (que trata sobre las propiedades abstractas de los números) o que se introduzcan conceptos como el del azar o el cálculo de probabilidades. Otra de las consecuencias importantes del pensamiento hipotético-deductivo (que comenté en el capítulo anterior) es que surgen las preguntas referidas a nuestra propia existencia, del tipo: "¿Quién soy yo?" Que culminarán la búsqueda de una identidad personal. En esta etapa, si usted le pregunta a un joven, por ejemplo, que por qué sube el agua en un vaso al introducir un cubo de hielo, verá que el joven no se contentará con responderle: "es que metiste un cubo de hielo"; sino que, tranquilamente le dirá: "es que un cuerpo no puede ocupar el espacio de otro cuerpo al mismo tiempo", generalizando la observación y convirtiéndola en una ley o en una teoría del espacio o de las relaciones entre masa, peso y volumen.


        Es muy importante señalar que esta etapa sólo se alcanzará si se dan ciertas condiciones específicas, entre las que destaca la enseñanza formal; es decir, la educación. Dice Vygotsky: "Lo que distingue a los conceptos científicos de los cotidianos es el hecho de que los primeros se aprenden en una situación de enseñanza formal, mientras que los segundos emergen a partir de la experiencia del niño con el mundo cotidiano". Vygotsky mantenía que el énfasis de la educación en "usar el lenguaje para hablar el lenguaje" (él le llamaba la reflexión lingüística descontextualizada; es decir, razonar a partir de las proposiciones o enunciados verbales que genera el maestro al dar sus lecciones o sus explicaciones) y no para hablar de la realidad concreta, constituye una fuente importante para la emergencia de los conceptos científicos.
        La tragedia griega "Edipo Rey", de Sófocles, narra en forma metafórica las vicisitudes del ser adolescente. Cada uno de los elementos de la obra plantea una tarea de desarrollo o un momento crucial en la vida de cualquier joven. Cada año, los griegos la representaban y acudían a verla porque la obra los hacía reflexionar acerca de su propia existencia. Uno de los momentos claves de la tragedia es cuando Edipo se entera que no fue criado por sus verdaderos padres y emprende un viaje para encontrar su verdadero origen y conocer "quién es él" en realidad. Este viaje "metafórico" de Edipo no es otro que el que cualquiera de nosotros emprende, al llegar a la adolescencia, en busca de su identidad. En el camino Edipo encuentra a su verdadero padre y sin reconocer su identidad lucha con él y lo destruye, porque su padre, el Rey Layo, no le cede el paso (lo comento en el tema anterior). Edipo continúa su camino a Tebas -que era, sin saberlo, su ciudad natal- y es detenido por un monstruo pavoroso llamado "La Esfinge" que le lanza un acertijo. Si Edipo no lo resuelve será destruido. Habla la Esfinge y pregunta: "Hay una cosa en la tierra que tiene dos, cuatro y tres pies, y su voz es única; solamente tienen diferente naturaleza los reptiles que se mueven en la tierra, en el aire y en el mar. Y esa cosa pierde la velocidad de sus miembros precisamente cuando con más pies camina". Y Edipo responde a la malvada Esfinge: "Oye de mi boca el fin de tus maldades. Tu enigma ha pintado al hombre, que cuando es infante sale de las cavernas maternas y se arrastra por la tierra en cuatro pies; cuando ha llegado a su perfección anda con sólo dos pies, y cuando alcanza la senectud, encorvado por el peso de los años, se apoya en su báculo, su tercer pie". La Esfinge derrotada se lanza a un precipicio y muere. Edipo resuelve el enigma ¡porque su pensamiento es hipotético-deductivo! Es decir, es capaz de razonar a partir de proposiciones verbales. Tebas se libra del monstruo y lo celebra casando a Edipo con su propia madre, Yocasta, la Reina de Tebas a la que Edipo, sin saberlo, dejó viuda al aniquilar a su padre el Rey Layo. Edipo y su madre (sin conocer su parentesco) viven un amor incestuoso que los destruye. Cuando no se puede renunciar al amor materno y al amor filial, de modo que cada quien siga su camino, la vida fracasará dramáticamente, nos advierte finalmente Sófocles.
        En resumen: el desarrollo del pensamiento es un proceso continuo y secuencial, en el que los niveles inferiores nutren y preparan a los superiores. Sin embargo, no consiste en una mera acumulación de datos o conocimientos sino el desarrollo de nuevas formas de organización de la experiencia, cada vez más económicas y mejor equilibradas. Imaginemos una catedral gótica. No es una mera superposición de piedras, es mucho más; las piedras están organizadas y es esta organización la que hace posible que se sostengan las enormes bóvedas y que haya tanto espacio interior. Las columnas, los arcos, los contrafuertes… se comunican entre sí y logran un equilibrio de fuerzas que permite que emerja imponente la catedral. Es la estructura, la forma en que se organizan y regulan entre sí los distintos elementos lo que la mantiene de pie. Lo mismo sucede con el pensamiento, desde la inteligencia práctica, hasta el pensamiento reflexivo; la experiencia es organizada y vuelta a organizar, buscando incesantemente explicaciones del mundo más generales, más bellas, mejor equilibradas: como las leyes de Newton; la Teoría de la Relatividad de Einstein; la poesía de Sor Juana o la de Octavio Paz; la prosa de Cervantes o la Jorge Luis Borges. Imponentes monumentos del intelecto humano.
        Dicen que la adolescencia es la etapa de la vida "en la que se es demasiado grande para decir algo gracioso y demasiado joven para decir algo sensato", pero este dicho no pasa de ser una broma, porque el aguzado pensamiento de los adolescentes les permite ser, si se lo proponen, ambas cosas: graciosos y sensatos.

NOTAS
1. Es muy común que en los colegios se inicie esta instrucción formal antes de tiempo, con aburridas planas y más planas, no porque este aprendizaje precoz tenga alguna ventaja, que en realidad no tiene, sino simplemente por halagar la vanidad de los padres que pagan la colegiatura (y si no es ésta la razón no encuentro otra). Yo me pregunto a nombre de los niños, ¿si no será posible, dado que todos los padres queremos lo mejor para nuestros hijos, que las escuelas hagan lo correcto?