JOHANN HEINRICH PESTALOZZI
BIOGRAFÍAS
ENCICLONET - PRESENCIAS
INTERNET, ABRIL DE 2001, R. ARGENTINA
ORIGINAL


Pedagogo suizo nacido en Zurich en 1746, muerto en 1827. Se formó en un clima muy vivo, fermentado por ideales filantrópicos y rousseaunianos, de hecho fue discípulo de Rousseau. De una aceptable posición socioeconómica fundó en 1774, dentro de su propiedad rural, un establecimiento educativo para niños pobres, que habría de estar activo hasta 1779.

Pestalozzi, el gran pedagogo (1746-1827)

        Por aquellos años escribe una novela de marcado carácter educativo Leonardo y Gertrudis (1781-87). Mucho reconocimiento y éxito obtuvo Pestalozzi con esa novela. En 1798 se le confió la dirección del instituto para niños abandonados en Stans. La experiencia duró sólo cinco meses, pero resultó de suma importancia para establecer las primeras bases de su método pedagógico.


        En 1804 fue nombrado director de la escuela del castillo de Yverdon. Fue precisamente durante el transcurso de este trabajo cuando su fama alcanzó el apogeo, era visitado por estudiosos y eruditos de toda Europa que querían conocer de cerca su actividad educativa. Hacia 1825 es obligado, al parecer, a cerrar las puertas de la escuela; tras este duro impacto comienza con la redacción de su libro El canto del cisne, obra en la que habrá de recoger la experiencia de su ya larga trayectoria educativa.
        Pestalozzi tiene el gran mérito de haber reivindicado el derecho del pueblo a la educación dentro de un contexto de libertad real sin los típicos condicionamientos de la época, absolutamente funcional con respecto a la enseñanza, que obviamente no es la excepción a la regla. Por otro lado asigna a la madre un papel, indelegable, de educadora natural en la primera infancia, insistiendo en que debe ser capacitada para tal fin. La 'obsesión' por educar a la madre está presente en toda su obra, de hecho cuando habla de estimular -como opuesto a imponer- hace necesaria alusión directa o indirecta a las potencialidades educativas de la madre. Desde lo conceptual, una escuela para padres debería llamarse siempre Pestalozzi.


        Según él, el objetivo de la educación es llevar al hombre hacia el cumplimiento de su "destino", es decir, promover el desarrollo de su naturaleza en relación con todas sus facultades y aptitudes. El crecimiento del individuo, es decir, el paso de la "naturalidad" del instinto a la plena conciencia y autonomía de la "socialidad" y de la "eticidad", debe producirse no mediante la imposición externa de normas y valores preconstituidos, sino estimulando de forma cauta y consciente las facultades propias del hombre. Éstas pueden reducirse a tres formas elementales: la del corazón, principio y origen de la religión; la del arte, fundamento de la técnica y del trabajo, y la de la mente, base del conocimiento y del saber. Su análisis se detiene sobre todo en esta última, de la que extrae los principios del método denominado intuitivo u objetivo, porque se basa en el concepto de intuición: el acto inmediato a través del cual el niño capta las características de los objetos o de las imágenes.
        Dichos caracteres esenciales de la realidad (el número, la forma, la palabra) constituyen la base de cualquier profundización conceptual ulterior.

Obras: Vigilia de un solitario (1780), Mis indagaciones sobre el proceso de la naturaleza en el desarrollo de la humanidad (1797), Carta a un amigo sobre mi estancia en Stans (1807), Cómo Gertrudis enseña a sus hijos (1801) Libro de las madres (1803) (En estas dos últimas obras la familia es considerada el centro y modelo del proceso formativo, y la madre, la figura educativa fundamental en la primera infancia).