CUIDAR LA VOZ. MALAS VIBRACIONES
DATOS DE INTERÉS
PILAR QUIJADA, DE ABC
DIARIO www.abc.es, ESPAÑA, 14-ABR-2007
ORIGINAL


Cuidar la voz no es sólo una necesidad de los cantantes. Con unas pocas precauciones pueden evitarse disfonías y otros problemas
        Las patologías de la voz se manifiestan en todas las épocas de la vida, incluida la infancia y la vejez. Y las estadísticas indican que aumentan año tras año en una sociedad como la nuestra, cada vez más ruidosa y estresante, en la que la voz se ha convertido en una herramienta esencial de trabajo. Profesores, cantantes, actores, locutores, conferenciantes o teleoperadores son los profesionales más afectados. En total, más de dos millones de personas sufren en nuestro país algún trastorno de la voz. Por eso, a iniciativa de la Federación Internacional de Otorrinolaringología (IFOS), desde hace tres años hay también un Día Mundial de la Voz, y se celebra el 16 de abril.


        Los niños en edad escolar son los más afectados por las alteraciones de la voz o disfonías: hasta un 40 por ciento las padecen en algún momento, según datos de la Sociedad Española de Otorrinolaringología (SEORL). Un porcentaje mayor incluso que el de los docentes, que con un 25 por ciento, se ponen a la cabeza de los colectivos más afectados.
        La mayor incidencia en los pequeños se debe fundamentalmente a dos factores: tienen un tono de voz más agudo -porque su laringe es más pequeña- y con frecuencia tienden a gritar para hacerse oír, explica el doctor Ignacio Cobeta, catedrático de Otorrinolaringología de la Universidad de Alcalá de Henares.
        En la adolescencia, la laringe de los varones crece -hasta un 30 por ciento más que en las jóvenes-, la voz se hace más grave y los problemas se dan en menor porcentaje. En las mujeres, sin embargo, el menor tamaño de la laringe las hace más susceptibles a estas patologías también en la edad adulta. Y es que "durante el habla la laringe femenina vibra 220 veces por segundo, casi el doble que la de los varones. A igual tiempo de conversación, las cuerdas vocales de las mujeres trabajan un 80 por ciento más".


        En la mayoría de los casos las disfonías se deben a un mal uso y abuso de la voz. Hablar en exceso y con una intensidad o tono superior a lo normal ambiente, gritar, carraspear, toser, forzar la vocalización, cantar con una técnica inadecuada o inhalar polvo, humo de tabaco y gases nocivos, además de beber alcohol, son los principales riesgos para la voz. Un atributo que nos define y cuya capacidad de resistencia está en torno a las tres horas si se habla y dos cuando se canta.
        Las disfonías también pueden estar causadas por lesiones en las cuerdas vocales: los nódulos en las mujeres y niños y los pólipos en los varones son las patologías más frecuentes.
        El secreto para asegurar unas "buenas vibraciones" de nuestras cuerdas vocales está en proyectar adecuadamente la voz y utilizar bien el aire, procurando no agotarlo al hablar.

Cuando la voz envejece

        A partir de la menopausia el tono de voz de las mujeres se hace más grave y el de los hombres a partir de los 60 años más agudo, como consecuencia del proceso de envejecimiento natural de la voz (presbifonía). La incidencia de trastornos se iguala y uno de cada cuatro mayores de 65 años, ve mermada su calidad de vida por este motivo. Un problema al que desde la SEORL están prestando bastante atención porque en España hay 7,5 millones de personas de más de 65 años y la proporción será todavía mayor en el futuro, señala Cobeta. Además hay que tener encuentra -advierte este especialista- que muchos de estos ancianos viven solos y utilizan el teléfono para comunicarse y. tras cinco o diez minutos de conversación, su voz se fatiga e incluso pueden sufrir pequeños mareos por hiperventilación. La atrofia de las cuerdas vocales asociada a la vejez, una menor capacidad respiratoria y la menor coordinación muscular están en la base de estos problemas de la voz en la vejez.