EL ÁREA ANDINA
LAS CULTURAS PRECOLOMBINAS
HENRI LEHMANN
EUDEBA, BUENOS AIRES, 1970
Trad. BONFANTI "CIVILISATIONS PRÉCOLOMBIENNES", 1958


Prólogo   Parte I   Parte II   Parte III

PERÚ Y BOLIVIA
Culturas preincaicas -El Altiplano-

El altiplano. Entre los sitios arqueológicos de los Andes, el más célebre es Tiahuanaco, después de Cuzco, al que habremos de referirnos a propósito de los Incas. Fue descrito, recién iniciada la Conquista, por el cronista Cieza de León, como uno de los más importantes centros culturales. Se lo tenía por un lugar muy antiguo y venerable, asiento de Con Tici Viracocha, creador del mundo; se decía que este dios habría surgido de una laguna de la provincia de Collasuyu, sin duda el lago Titicaca, y en Tiahuanaco había creado el Sol y la Luna, las estrellas, el cielo y la Tierra.


        Tantas leyendas rodean este sitio que debió pasar largo tiempo antes de situarlo exactamente en el lugar que ocupa dentro del proceso evolutivo de las culturas sudamericanas; en un principio se lo consideró el punto de partida de todas, y algunos arqueólogos no vacilan en atribuirle más de diez mil años. La verdad es enteramente distinta. Es exacto que los monumentos de Tiahuanaco son más antiguos que los de los Incas, pero no existe la menor posibilidad de remontar su origen más allá del siglo XI o XII de nuestra era. En lo relativo a las gentes de Tiahuanaco se ha cometido idéntico error que con respecto a los toltecas de México, al juzgarlos como los primeros civilizadores cuando sólo representaban un eslabón en una larga serie de transformaciones cuyos comienzos datan de fecha anterior a la época histórica.
        Cuando las culturas costaneras del Perú alcanzaban su apogeo, Tiahuanaco se manifestaba solamente por una cerámica algo tosca, decorada con motivos geométricos pintados, cuyas formas principales eran una escudilla abierta y una especie de botella de largo cuello: se conoce este estilo con el nombre de Tiahuanaco antiguo. El verdadero florecimiento de Tiahuanaco pertenece a una época posterior.

AMPLIACIÓN
        Las ruinas de esta metrópoli se encuentran más o menos 24 km al sur del lago Titicaca, a 3900 m de altura; abarcan 1000 m en dirección este-oeste y 450 en dirección norte-sur. Se distinguen allí cuatro grupos de edificios. A un costado del Acapana, montículo natural de 15 m de altura, transformado en una suerte de fortaleza, se alza el Calasasaya, vasta construcción de 135 por 130 m, cercado por enormes bloques monolíticos similares a los menhires. Una escalinata de seis gradas conduce a un patio de 60 por 64 m, en el centro de la plaza. Al pie del Calasasaya fueron hallados la famosa Puerta del Sol, uno de los monumentos más notables de toda la América antigua, y muchos monolitos esculpidos.


        Al oeste se yergue el palacio; al este, una construcción semi-subterránea, célebre por una serie de cabezas antropomorfas embutidas en el muro.
        Tiahuanaco constituía sin duda un centro religioso. Se supone que la principal figura esculpida en la gran puerta es la imagen de la divinidad Viracocha; está de pie, con la cabeza circundada por rayos que representan cabezas de felinos y serpientes; en cada mano tiene asido un cetro cuyo extremo lleva una escultura en forma de cabeza de cóndor; lo rodean tres hileras de personajes en marcha; los del medio lucen máscaras de cóndor.

        Los relieves de la Puerta del Sol fueron copiados por los otros artistas del altiplano. La alfarería se difundió entre ellos: se encuentran tales motivos en los cubiletes de los Andes centrales; el felino, más realista que el de Chavín, es modelado en muchos vasos. Los motivos degeneran más adelante y aparecen en casi todo el Perú, tanto en la costa como en las regiones montañosas.