SISTEMA TONAL
MÚSICA
RUDOLF STEPHAN (DAS FISCHER LEXIKON)
COMPAÑÍA GENERAL FABRIL EDITORA, ARGENTINA, 1964
Trad. LEON MAMES, SUP. Y NOTAS DE JUAN CARLOS PAZ
I
II
III
IV
HISTORIA
El sistema tonal antiguo reposaba sobre una
escala de dos octavas, desde el La hasta el La (mejor dicho, desde
el La hasta el La, dado que, contrariamente a nuestra costumbre,
durante la Antigüedad, y hasta la época de los
Césares romanos, se consideraba más natural el
movimiento de arriba hacia abajo).
La escala se dividía en cuatro tetracordios (grupos de cuatro notas), con dos tonos
enteros arriba y un semitono abajo: {La' Sol' Fa' Mi} {Mi' Re' Do'
Si} {La Sol Fa Mi} {Mi Re Do Si} La. El grado La cae fuera del
sistema de tetracordios en condición de sonido agregado
("proslambanomenos"). El tetracordio superior (La'-Mi') se llamaba
"hyperbolaion" (el descollante), el siguiente (Mi'-Si)
"diezeugmenon" (el separado), el tercero (La-Mi) "meson" (el
intermedio) y el último (Mi-Si) "hypaton" (el superior).
El nombre "diezeugmenon" ("diazeuxis"=separación) indica que
los tetracordios Mi'-Si y La-Mi no están entrelazados (como
los restantes), sino que están separados por un tono entero;
pero existía como alternativa, junto al tetracordio
"diezeugmenon" Mi'-Si, un tetracordio enlazado al tetracordio
"meson" La-Mi, el "synemmenon" Re' Do'-Sib-La (el ligado). Los
sonidos extremos de los tetracordios se consideraban grados fijos
(estotes), y los intermedios como grados variables ("kinoumenoi"):
el segundo grado (considerado desde arriba) podía ser
descendido en un semitono, es decir, que el tetracordio
diatónico La-Sol-Fa-Mi (1 + 1 + 1/2) se convertía
en el tetracordio cromático (coloreado)
La-Sol# Fa-Mi (1 1/2 + 1/2 + 1/2) [1],
cuando se descendían ambos grados variables se engendraba el
tetracordio enarmónico 2 + 1/4 + 1/4. (La
enarmonía antigua con sus cuartos de tono, extraños
para nosotros, sólo se utilizó durante un breve
lapso, durante el período clásico.) El sistema de los
modos antiguos, la interrelación entre los géneros
de octavas ("harmoniai") y las llamadas escalas de
transposición ("tonoi" o "tropoi") resulta aún
problemático. Los siete géneros diatónicos de
octavas, que se diferencian por la situación aguda, media o
grave de los dos semitonos diatónicos (Mi-Fa y Si-Do), se
pueden localizar en la escala de dos octavas (desde La'-La hasta
Si-Si); pero los teóricos antiguos describen abstractamente,
por ejemplo el género de octava que nos representamos como
la escala Si-Si, como reunión de un género de quintas
con el semitono como intervalo inferior y de un género de
cuartas con el semitono como intervalo inferior. Los modos
de la práctica musical eran las llamadas escalas de
transposición ("tonoi" o "tropoi"): en la octava central
(Mi'-Mi) de la escala de dos octavas se engendraban siete (o
más) modos por alteración de diferentes grados de la
escala. Sin alterarla, la escala se llamaba dórica
(Mi' Re' Do' Si La Sol Fa Mi), con Fa# y Do#, frigia, con
Fa, Do, Sol y Re sostenidos, lidia, con Sib,
mixolidia, con Fa#, hipodórica, con Fa, Do y Sol
sostenidos, hipodrigia, y con Fa, Do, Sol, Re y La
sostenidos, hipolidia. Los modos pueden ser determinados
como géneros de octavas: la escala frigia (Mi'-Mi con Fa y
Do sostenidos) corresponde a un género de octava con
posición media de los dos semitonos diatónicos, que
pueden ser localizados en la escala de dos octavas inalterada como
Re'-Re. Dado que también se denominaba frigia al
género de octava, puede considerarse a la escala Mi'-Mi con
Fa y Do sostenidos como transposición de la localizada como
Re'-Re en el sistema de dos octavas. (Entonces resulta
dórica Mi'-Mi, frigia Re'-Re, lidia Do'-Do, mixolidia Si-Si,
hipodórica La'-La, hipofrigia Sol'-Sol e hipolidia Fa'-Fa.)
Pero los teóricos antiguos partieron de las diferentes
escalas en la octava central ("tonoi" o "tropoi") y denominaban a
los géneros de octavas, a los que describían
abstractamente y no localizaban, de acuerdo con los "tonoi", y no a
la inversa, a los "tonoi" de acuerdo con los géneros de
octavas.
La tonalidad del
coral gregoriano y medieval se conformó como relación
entre tonos de recitación, tonos fundamentales,
fórmulas melódicas y géneros de octavas. Los
primeros tonos de recitación ("tubae") eran el Do' y
el Fa, los sonidos superiores de los semitonos de la escala
diatónica. Las fórmulas melódicas
características para las distintas tonalidades dejan
transparentar, a veces, la escala pentatónica
Do - Re - Fa - Sol - La - Do': el tono fundamental Re está rodeado, en
las fórmulas melódicas, por los sonidos Do y Fa, el
sonido fundamental Fa por Re y Sol, y el sonidos fundamental Sol
por Fa, La y Do'. Hacia fines del siglo VIII se formuló (de
acuerdo con el modelo del oktoechos sirio y bizantino) el
sistema de los ocho modos eclesiásticos (modi): el Re
es la fundamental de los modos primero y 2º, el Mi del 3º
y 4º, el Fa del 5º y 6º y el Sol del 7º y
8º modos. Los cuatro modos primarios, con la fundamental en la
base inferior de la escala (1, 3, 5 y 7), se denominaron
auténticos, y los cuatro secundarios con la fundamental
en el medio de la escala (2, 4, 6 y 8) se denominaron
plagales. Los modos de las melodías de los corales eran
determinados, antes del siglo X, de acuerdo con las fórmulas
iniciales (los sonidos fundamentales eran entonces, sobre todo,
sonidos principales de fórmulas melódicas
características), y más tarde de acuerdo con el
sonido concluyente (el finalis) y al ámbito sonoro
(el ambitus): Re-Re' es la escala del primer modo, La-La del
2º, Mi-Mi' del 3º, Si-Si del 4º, Fa-Fa' del 5º,
Do-Do' del 6º, Sol-Sol' del 7º y Re-Re'del 8º. (Los
modos 1 y 8 no se diferencian por el ambitus, sino sólo por
el finalis Re del primero y el finalis Sol del octavo.) La
fijación del ambitus no significaba que se tendían
fronteras rígidas a las melodías (debía
concederse una ampliación del ambitus en un tono entero o en
una tercera menor por debajo del finalis a los modos
auténticos, debido a las fórmulas melódicas
características), sino que se convertía en
característica principal, lo que sólo era una
característica secundaria (el ámbito típico de
melodías con idéntica fundamental y fórmulas
melódicas similares). Los ámbitos se determinaban
como géneros de octavas, compuestos de géneros de
quintas y géneros de cuartas; y dado que también se
veían géneros de octavas en las antiguas escalas de
transposición, se denominaron los modos eclesiásticos
de acuerdo con las escalas de transposición,
dórico (primer modo, hipodórico (2º),
frigio (3º), hipofrigio (4º), lidio
(5º), hipolidio (6º), mixolidio (7º) e
hipomixolidio (8º). Como tonos de
recitación se utilizaban, en el sistema de los modos
desarrollado, o bien uno de los primeros tonos de recitación
(Do' y Fa), o bien la quinta (dominante) sobre el finalis (o
se creaba un tono de recitación como "La" sobre el finalis
"Mi", por analogía al tono de recitación Do' sobre el
finalis Sol): La es el tono de recitación sobre el finalis
Re (primer modo), Fa sobre Re (2º), Do' sobre Mi (3º), La
sobre Mi (4º), Do' sobre Fa (5º), La sobre Fa (6º),
Re' sobre Sol (7º) y Do' sobre Sol (8º).
En la
práctica de la composición, el sistema de los ocho
modos se completó por medio de otros cuatro modos nuevos ya
desde el siglo XII o antes, pero teóricamente se produjo
durante el siglo XVI (Heinrich Glarean, 1547); los cuatro
modos eran: el eólico, con la fundamental La y el
ambitus La-La', el hipoeólico con la fundamental La y
el ambitus Mi-Mi', el jónico, con la fundamental Do y
el ambitus Do-Do' y el hipojónico, con la fundamental
Do y el ambitus Sol-Sol. (El modo de Do jónico es el
antepasado modal del mayor, y el modo de La eólico es
el antepasado modal del menor.) La transición del
sistema modal medieval al sistema mayor-menor moderno fue operada a
través del sistema hexacórdico de los siglos XII al
XVII. Los hexacordios son series de seis sonidos, con el
semitono en el medio: Do-La ("hexachordum naturale"), Sol-Mi'
("hexachordum durum", con el grado "duro" Si), Fa-Re' ("hexachordum
molle", con el grado "blando" Sib). Los grados del hexacordio se
designaron mediante sílabas (sílabas de
solmisación): Ut-Re-Mi-Fa-Sol-La en el "hexachordum
naturale". Con la sílaba Mi se designa siempre un grado con
un semitono más arriba y con la sílaba Fa se designa
siempre un grado con un semitono más abajo, es decir, que
las sílabas de solmisación no designan grados
determinados [2], sino grados relativos.
El sistema tonal de la Edad Media era diatónico, y su
único grado cromático, el Sib, era considerado
como diatónico, de acuerdo con la tradición antigua;
los cromatismos estaban prohibidos, pero los sonidos
cromáticos podían legitimizarse por medio del sistema
hexacórdico. La escala, el género, el modo y la
tonalidad, así como el diatonismo y el cromatismo conforman
una complicada trabazón en el sistema tonal moderno (a
partir del siglo XVII). Nuestra escala es la temperada de doce
sonidos: la octava está dividida en doce semitonos, y las
diferencias entre éstos han sido niveladas. Pero el sistema
tonal como sistema de relaciones sonoras posee más grados
que la escala de 12: a la escala de 12 sonidos temperados se opone
un sistema tonal
diatónico-cromático-enarmónico de 35 grados.
En un grado de la escala de 12 sonidos se hallan integrados tres
grados del sistema tonal; los grados Si#, Do y Rebb, por ejemplo,
son exteriormente idénticos; poseen igual altura sonora,
pero su significado musical es diferente (la quinta sobre el Fa se
denomina Do, no Si#, mientras que la sensible de Do# se llama Si#,
no Do); el Do es un grado diatónico, el Si# una variante
cromática del Si (una elevación en un semitono), el
Rebb es una variante doblemente cromática del Re (un
descenso en dos semitonos). La coincidencia exterior de los tres
grados se denomina identidad enarmónica. (Cuando se
utiliza musicalmente la identidad enarmónica y se expone un
sonido como Do, por ejemplo, y se lo continúa como Si#, se
habla de un intercambio o transformación enarmónica.)
Los géneros (modos) del sistema tonal moderno se
denominan mayor y menor: el modo mayor es una escala
diatónica con las distancias 1 + 1 + 1/2 + 1 + 1 + 1 + 1/2
entre la fundamental y su octava (por ejemplo
Do-Re-Mi-Fa-Sol-La-Si-Do'), mientras que el modo menor es una
escala diatónica con las distancias 1 + 1/2 + 1 + 1 + 1/2 +
1 + 1 entre la fundamental y su octava (por ejemplo
La-Si-Do'-Re'-Mi'-Fa'-Sol'-La'). Los modos son las
localizaciones de los géneros en el sistema
diatónico-cromático-enarmónico. Las distancias
de las escalas mayor y menor pueden concretarse sobre todos los
grados del sistema, pero sólo se emplean los grados Do, Sol,
Re, La, Mi, Si Fa#, Fa Sib, Mib, Lab y Reb como grados
fundamentales para las escalas mayores, y los grados La, Mi, Si,
Fa#, Do#, Sol#, Re#, Re, Sol, Do, Fa, Sib y Mib para las escalas
menores. La característica común a los géneros
mayor y menor es el diatonismo, mientras que la
característica diferencial es la situación del sonido
fundamental en la escala diatónica. Por medio de la
elección de un modo, el sonido fundamental relativo del
género queda ligado a un grado determinado. En cuanto
localización de un género, los modos se hallan en la
misma relación que la transposición: Re mayor
y Do mayor son lo mismo sobre distintos grados. Re mayor es
diatónica, lo mismo que Do mayor, es decir, la tercera Fa# y
la séptima Do# no son variantes cromáticas del
Fa y del Do, respectivamente, sino grados diatónicos
análogos a la tercera Mi y a la séptima Si de Do
mayor. Pero dado que en Do mayor las notas Fa# y Do# son grados
cromáticos en Do mayor, una transición
(modulación) de Do mayor a Re mayor significa una
transformación de grados cromáticos en
diatónicos. La tonalidad es el sistema de las
relaciones entre los grados diatónicos de un modo y sus
variantes cromáticas; pero si se introducen modos
extraños dentro de un modo fundamental, cuando, por ejemplo,
Sol mayor se convierte en una parte de Do mayor, la nota Fa# ya no
es sólo una variante cromática del Fa, sino que es
también, en su condición de séptima sobre el
Sol, un grado diatónico referido indirectamente a Do
mayor.
La escala de
tonos enteros, conocida desde mediados del siglo XIX y
frecuentemente empleada desde Claude Debussy, puede ser
interpretada de varias maneras. Si se la entiende como una
división igualitaria de una octava en seis tonos enteros,
queda suprimida la diferencia entre Fa# y Solb o entre Sol# y Lab,
etc., y se descarta asimismo nuestro sistema tonal, que reposa
sobre el parentesco de quintas. Si se ven pasos diatónicos
de semitonos alterados hacia arriba en los pasos por tonos enteros
3 al 6, la escala de tonos enteros debería escribirse
Do - Re - Mi - Fa# - Sol# - La# - Si#, es decir, que quedaría anulada la
identidad de octavas. Pero, presumiblemente, la escala de tonos
enteros debe su origen a un acorde de novena (como por ejemplo
Do - Mi - Sol - Sib - Re) con la quinta bialterada (escisión de la
quinta Sol en Solb y Sol#), y por lo tanto debería
escribírsela Do - Re - Mi - Solb - Sol# - Sib - Do. La
denominación de atonal, empleada frecuentemente con
intención polémica para las obras
dodecafónicas y predodecafónicas de A.
Schönberg (desde el op. 11) no significa que faltan las
relaciones entre los sonidos, sino solamente que estas obras no son
tonales. Así como la tonalidad es un sistema de relaciones
de las notas con un sonido fundamental o con un acorde fundamental
como punto fijo, así la atonalidad del dodecafonismo es un
sistema de relaciones sonoras sin un punto de referencia fijo, y
las relaciones sonoras no descansan sobre el parentesco sonoro
natural (el parentesco por quintas), sino sobre propiedades
melódicas de los intervalos, que poseen antecedentes
históricos. (Puede formularse doblemente la relación
entre los motivos y la serie dodecafónica y decir
que, o bien los motivos o temas de un trozo están derivados
de la serie, o, contrariamente, que las propiedades comunes de los
temas y motivos están integrados en la serie.)
NOTAS
1. La fórmula debería ser esta: (1/2 + 1 1/2 + 1/2). Es evidente que se trata de un error de imprenta. (N. de P. Bensaya)
2. Como nuestras notas actuales, de igual nombre por otra parte, excepto el "Ut" que se transformó en "Do", aunque se lo sigue empleando en su forma original en Francia. (N. del T.)