TEXTOS SELECCIONADOS (IV)
ESCRITOS SOBRE MÚSICA
ROBERT FLUDD (1574-1637)
EDITORA NACIONAL, MADRID, 1979
TRADUCCIÓN Y NOTAS DE LUIS ROBLEDO


¿Cómo se demuestra de forma más clara todo lo dicho anteriormente por medio de la fístula, inventada por arte para la música?

La fístula
Dibujo facsímil de la fístula realizado por Fludd.

He aquí ante nuestros ojos una demostración notable no percibida por su mismo inventor, por medio de la cual se muestra claramente que también en cosas a menudo vulgares se ocultan grandes e importantes arcanos, cuya razón y fundamento, sin embargo, de ningún modo son percibidos por los ojos vulgares que observan las cosas más de modo superficial que desde el fondo.


        Ciertamente, de este instrumento músico llamado fístula se deduce la proporción verdadera de todo el mundo, pues se divide en tres regiones, de las cuales las dos inferiores tienen tres agujeros que señalan el principio, el centro y el final de cada una de las dos; la superior, en cambio, que consta de un solo gran agujero designa la naturaleza del cielo superceleste, cualquiera de cuyas partes es de la misma condición, en tanto que se encuentran completamente llenas de la Unidad Divina.


        Sin embargo, así como este instrumento, por su misma naturaleza y por sí mismo, no suena, no se mueve ni tiene virtud alguna sin alma impulsora, así también ni el mundo ni las partes del mundo pueden moverse o actuar por sí mismos sin la acción de una mente ilimitada.

La fístula
Dibujo facsímil de la fístula realizado por Fludd.

        Así pues, del mismo modo que Dios, suprema mente, en el extremo de todo el Universo y como si estuviera más allá de la superficie última del mundo, hace que la trabazón de éste ponga de manifiesto su música, más grave en la parte inferior y más aguda y clara cuanto más se acerca a la suprema región, del mismo modo, al insuflar el músico vida y movimiento desde fuera de la fístula y en su extremo superior, cuanto más distan los agujeros de su fuerza impulsora producen voces tanto más graves; en cambio, cuanto más alto se asciende hacia los pulmones de este espíritu impulsor se producen sonidos tanto más agudos, y del mismo modo que aquel único agujero A da vida y alma a los otros inferiores, esto es: los que sin él no producen voces, así también el cielo empíreo a todas las esferas inferiores.
        ¡Cuán grande y excelsa sería la contemplación de cosa tan frívola si tan sólo fuera considerada atenta y más profundamente por una mente inteligente!