RITMO Y VIAJE CHAMÁNICO
RECUPERACIÓN DEL ALMA
SANDRA INGERMAN [1]
CÍRCULO CHAMÁNICO, BUENOS AIRES, 1995
Trad. MARTA SUSANA BOCCANELLI


Ritmo del tambor y el viaje chamánico

Cuando los chamanes "viajan", están siendo transportados no exteriormente alrededor de la faz de la tierra, sino internamente por medio del pulso rítmico del sonido. En lugar de mover sus cuerpos por medio de movimientos físicos ordinarios, se mueven en un estado alterado de conciencia en el que experimentan realidades fuera de nuestra percepción normal. Michael Harner se refiere a este estado alterado de conciencia como al Estado Chamánico de Conciencia (ECC). Típicamente, es el sonido del tambor el que ayuda al chamán a entrar a este ECC [2]. Si bien algunas culturas utilizan otros instrumentos de percusión, tales como maracas o palillos, el tambor del chamán, en palabras de Jeanne Achterberg "impera como el medio más importante para entrar a otras realidades y como una de las características más universales del chamanismo" [3].


        No se comprende claramente por qué tocar el tambor posee esta clase de efecto poderoso. Sin embargo, los científicos han descubierto que escuchar el ritmo monótono facilita la producción de ondas cerebrales de rangos alfa y theta, en contraste con las ondas beta que son características de la conciencia ordinaria, de ojos abiertos. De acuerdo con el inventario de Maxwell Cade de un electroencefalógrafo denominado Espejo de la Mente, las ondas theta (4-7 ciclos por segundo) se relacionan con la creatividad, la imaginería vívida, y los estados de éxtasis [4].
        El vínculo entre el tambor chamánico y una elevación notable que produce ondas theta, fue demostrado en una sesión personal con Anna Wise, que es la protegida de Maxwell Cade y experta conductora del Espejo del Alma en Norteamérica. Luego de haber sido conectada al electroencefalógrafo, se me pidió que estableciera lineamientos básicos, sentándome en silencio con los ojos abiertos, luego que cerrara los ojos, meditara e imaginara ciertos colores y escenas. Las ondas cerebrales asociadas con estas actividades no difirieron de las de otras personas. Sin embargo, cuando comencé a tocar el tambor e ingresé a un estado alterado de conciencia, como lo había hecho miles de veces antes, en consultas chamánicas y talleres, la amplitud de las ondas theta, particularmente en el hemisferio derecho de mi cerebro se disparó hacia el máximo de la escala del Espejo de la Mente.


        Muchos americanos nativos se refieren al sonido del tambor como a "el latido de la tierra". En este aspecto, es de destacar que la frecuencia de la resonancia electromagnética de la tierra, que ha sido medida en 7,5 ciclos por segundo, resulta equivalente a las ondas cerebrales theta alta / alfa baja [5]. Parece que el sonido del tambor permite a los chamanes alinear sus ondas cerebrales con el latido de la tierra.

NOTAS
1. Es líder en el método de recuperación del alma y conduce talleres de chamanismo alrededor del mundo. Tiene una maestría en Asesoramiento Psicológico del California Institute of Integral Studies y es miembro de la Facultad Internacional de la Fundación de Estudios Chamánicos dirigida por Michael Harner.
2. Eliade, Shamanism, pág. 215-16
3. Eliade, Shamanism, pág. 326-27
4. John Bradshaw, Healing the Shame that Blinds You (Pompano Beach, FL: Comunicaciones para la Salud, 1988), pág. 75
5. Jeanne Achterberg, "The Wounded Healer", del The Shaman's Path, por Gary Doore (Boston: Shambhala, 1988), pág. 121