RUTA DE DROGA
AGENCIA EFE Y OMS
MIGUEL F. ROVIRA PARA EFE
BANGKOK, ABRIL DE 1999
ORIGINAL


Los turistas siguen la ruta de la droga por Indochina y Tailandia

La ruta de la droga que desde los años sesenta transcurre por la India y Nepal, se extiende hasta Tailandia e Indochina, los nuevos centros neurálgicos de la legión de jóvenes turistas que buscan sentirse "en lo más alto".


        Con un billete de avión de precio reducido, llegan a Bangkok, luego buscan hospedaje en alguna de las sórdidas fondas que se disputan palmo a palmo ambos lados de la calle Khao San, y, ahí mismo, como si se tratara de un ritual, adquieren la camiseta y el pantalón de algodón que completan el uniforme de turista.
        Para algunos, Khao San es un lugar infecto, pero para otros es un oasis de lujo tras meses de trote y un punto crucial de encuentro donde los viajeros noveles consiguen la información de la que disponen los veteranos.
        "Esta calle es única, los que están a punto de regresar a casa, suponiendo que no sean adictos incorregibles, paran aquí a consumir droga, y los que llegan comienzan, también aquí, a drogarse", explica Busakorn, regente de una de esas pensiones.
        La ruta de la droga por Asia comienza en Tailandia, donde los turistas escogen entre recorrer la calle de Khao San, en Bangkok, o dirigir sus pasos hacia las playas de la sureña isla de Phangan. Otra dirección lleva hacia el norte del país para desde allí adentrarse en Laos, la meca de este peculiar turismo donde algunos llegan después de visitar Phnom Penh o las montañas de Hoang Lien.
        En el bullicioso callejón de Khao San, conocido por el "valle de la heroína", los viajeros pueden elegir entre un amplio abanico de productos, que van desde la marihuana al éxtasis, y si no disponen del dinero suficiente pueden vender el pasaporte o tomar parte en los conocidos fraudes a las compañías que expiden cheques de viaje.
        "La economía en Tailandia va muy mal, aunque en esta calle nunca se ha notado la crisis", dice Cop, uno de esos ávidos trapicheros que se autodefinen como mercaderes de "lo que usted quiera"
        Al igual que ocurre en la mítica Freak Street de Kathmandu o en el barrio de Pahar Ganj de la capital india, en Khao San el negocio está por encima de la ley.
        "¿Cuánto dinero puedes obtener con esta tarjeta de crédito?", increpa el "entregado" policía al joven turista que parece haber captado cual es la clave para evitar una larga temporada tras los barrotes. Las cárceles de Tailandia están llenas de extranjeros que en atestadas celdas cumplen condenas a cadena perpetua por tráfico de drogas, y donde, según los presos, es preciso comer ratas y cucarachas para sobrevivir.
        Con la mochila a la espalda, los aficionados a la droga que prefieren el tórrido sol y las playas, siguen la ruta del sur de Tailandia, hasta llegar a la pequeña isla de Phangan, uno de los nuevos "Shangri-la" para los heroinómanos empedernidos y esporádicos consumidores de las substancias alucinógenas.
        Casi con sólo pisar la arena, el recién llegado es agasajado con la droga distribuida por el eficiente servicio a domicilio coordinado por los empleados y propietarios de las cabañas de alquiler y chiringuitos de comida.
        Para algunos, Phangan, es la última escala, porque cada mes salen al menos diez cadáveres con destino a su país de origen, en ataúdes de pino acompañados de un certificado que dice "muerte por causas desconocidas".
        La otra dirección de la ruta lleva hacia el norte de Tailandia, al "Triángulo de oro de la droga", y se adentra luego en las zonas más remotas de la vecina Laos. Saengdaen Boonlert, presidente de la Asociación de "Trekking" del norte de Tailandia, estima que una quinta parte de los 150.000 turistas que realizan excursiones por las montañas son jóvenes atraídos por la droga.
        "Los turistas vienen para que les organicemos excursiones, pero exigen que tiene que haber opio, y, si decimos que no, se van a otra parte donde les digan que sí", explica el guía de una empresa de excursiones de la norteña localidad de Chiang Rai. La meca de este informal circuito, que sólo unos pocos recorren por entero y que incluye Phnom Penh, la capital de Camboya, y las montañas de Hoang Lien, al noroeste de Vietnam, radica en Laos tras la relativa apertura realizada por su gobierno comunista.
Los vendedores de droga de la localidad laosiana de Muang Sing, situada en las cercanías de la antigua capital, Luang Prabang, recorren sin cesar los restaurantes ofreciendo marihuana y opio, el mas barato del mundo, según aseguran.
        "Este es el mejor punto del circuito, nada que ver con Vietnam, Tailandia o Camboya", dice Charlotte, francesa de 26 años, mientras atesta el reducido local de refrigerios con la humareda que desprende su impresionante porro de marihuana.
        Desde el final la guerra, las prolíficas cosechas de marihuana o del "tabaco de los pobres", como lo llaman los camboyanos, han incorporado a Phnom Penh en la ruta de la droga barata.

FOTOS DEL HORROR


Myanmar (Birmania): La policía organizó el pasado mes de febrero una quema de alijos de droga en el marco de la IV Conferencia sobre Heroína de la Interpol, celebrada en este país. Durante el acto fueron destruidos 4.023 kilos de opio, 431de heroína, 33 de morfina, 28 de marijuana y 15.4 millones de pastillas.


Tailandia: Un niño esnifa pegamento en una calle de Bangkok. En esta ciudad son numerosos los menores que viven en las calles donde corren el peligro de ser captados por redes de prostitución infantil.

ALGUNOS DATOS

1. Laos produce cada año algo más de 200 toneladas de opio, del que con diez kilos se elabora uno de heroína, y sólo su producción es superada por la vecina Birmania y por Afganistán.

2. Casi el 90% del opio y su derivado, la heroína, que se produce en el "Triángulo de Oro" procede de los laboratorios clandestinos emplazados en las frondosas junglas del noreste de Birmania y colindantes con la vecina Tailandia.

3. Durante los últimos 3 años, Estados Unidos ha donado 1,3 millones de dólares a Tailandia para combatir la producción de drogas.

4. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el número de infectados con el VIH en la región del Sudeste Asiático alcanzará los siete millones en el año 2000, y entre los países asiáticos más afectados estarán India, Vietnam, Camboya, Laos y Tailandia.

Fuente: Agencia EFE, Madrid, España. Abril de 1999. (efe.es) y Organización Mundial de la Salud