MÉDICO CON VOCACIÓN
ENTREVISTA
EUGENIO GUTIÉRREZ
OPS, MEDIADOS DE 1998
ORIGINAL


Título completo "Un médico con vocación de servicio público integral"

Encendido de entusiasmo, a los 87 años, inicia temprano sus jornadas diarias. El Dr. Abraham Horwitz preside la Fundación Panamericana de la Salud y Educación (PAHEF) y el Grupo Internacional de Consulta sobre Vitamina A. Recibió su título en medicina de la Universidad de Chile y su maestría en salud pública de la Universidad de Johns Hopkins en Baltimore, Maryland. Ha dictado cátedra en los centros superiores más prestigiosos. Su carrera abarca seis décadas y representa la quintaesencia de enseñanza, investigación y servicio: creador del concepto salud y desarrollo, condecorado por los gobiernos de la Región de las Américas, se ha desplazado por el mundo.
        Director por cuatro períodos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), manifiesta que "cuando me haya ido me gustaría que dijeran que siempre traté de proceder honestamente".
        Socio Honorario de la Asociación "Consultores Internacionales en Salud", es asesor especial del Dr. George A.O. Alleyne, actual Director de la OPS. Sin duda es uno de los latinoamericanos de mayor trayectoria internacional de las últimas décadas y mira con optimismo hacia el futuro.
        En su despacho de Director Emérito de la Organización Panamericana de la Salud "nombrado por resolución de los ministros de salud de los países miembros de la OPS", en Washington, D.C., apenas se escucha el rumor de los pasos del doctor Abraham Horwitz, que fuera timonel desde 1958 a 1975 de la entidad de salud más antigua en existencia en el mundo.
        Actúa con la convicción de que sus grandes combates por la salud hemisférica se proyectan hacia el futuro. Razón no le falta: sus ideas y planes visionarios en salud pública, en la relación entre salud y desarrollo, en salud mental, en investigación, son parte de su legado que cobra cada vez más vigencia. Este médico chileno, de alguna manera, pertenece a todos.

Abraham Horwitz

- A Ud. se lo considera pionero del concepto salud y desarrollo. ¿Qué implica esa concepción?

- Esta es una iniciativa que estimo esencial y me honra que me sea atribuida. Resulta inconcebible el desarrollo que no otorga prioridad a la salud. ¿Se ha logrado? Yo no estoy cierto. Queda mucho camino por andar. Hay sectores importantes de la sociedad que realmente no proceden de acuerdo con este lema, incluyendo muchos gobiernos y muchas comunidades. De tal suerte que hay una tarea por delante, que la OPS debe seguir promoviendo indispensablemente. Pienso que el Dr. Alleyne le ha dado a esto significado real. Para él, sin duda alguna, la salud es esencial y representa un componente fundamental del desarrollo.

- El intercambio de información en todas las áreas de salud pública a través del hemisferio y el desarrollo de la investigación son objetivos a los que Ud. dedica atención preferencial. En ese marco, ¿qué efecto puede tener la globalización en disminuir la brecha entre países desarrollados y los en desarrollo en el ámbito de la investigación? ¿Cuál es para Ud. la situación en la Región de las Américas y qué perspectivas pueden visualizarse con respecto al sector privado, la universidad, y el Estado sobre el particular?

- Cuando yo era joven se decía que solo investigaban los ricos. Sonríe por única vez en la entrevista. Sus ojos, que parecen venir desde la más profunda serenidad, tienen también la fuerza de la decisión. Tras una pausa, continúa:
Naturalmente este mal concepto por suerte se ha eliminado. Como es obvio se investigan los problemas de acuerdo con su significado social. Al menos esa debería ser -y creo que es- la posición de los organismos internacionales. Se afirmaba también que solo se investigaba en las universidades. No es cierto: se investiga además en los servicios públicos. Se investiga donde existen dificultades que afectan la situación social y que requieren remedio. Un remedio adaptado a las condiciones culturales de cada sociedad. Resulta evidente que en las Américas tenemos una gran diversidad cultural que debemos reconocer antes de proceder.

- En un trabajo suyo sobre Salud para Todos en el año 2000 y la Universidad, Ud. afirmó que "el concepto de salud requiere de una interpretación ética y una operacional". ¿Cuáles son los puntos esenciales de su ponencia, su validez en la actualidad y su proyección para el futuro?

- Sigue vigente. Salud para Todos representa un concepto de moral colectiva. ¿Quién quiere negarle salud a alguien? Desde ese momento se está ejerciendo un mandato moral, pero tiene que resolverse cómo se va a hacer y esto representa un proceso operacional. En el segundo aspecto tenemos diferencias de opinión, lo que es saludable. En otras palabras, va a depender de la actitud de cada sociedad, de sus comunidades, de sus líderes, de sus maestros: del medio social en su conjunto.

- En la etapa actual hay ciertas características que tienden a profundizarse en torno a un enfoque de la salud que va más allá de la epidemiología. Hay tendencias que vertebran en forma creciente a organismos financieros internacionales con la salud en las Américas, con inversión en esos sectores, y que buscan el aporte de expertos especializados en economía en salud, sociólogos, incluyendo a la OPS. ¿Qué responde?

- Estoy totalmente de acuerdo con ese enfoque. Es decir, la salud no es exclusiva de los médicos como la guerra no lo es de los generales. La salud es de responsabilidad social, integral y todos deben participar en forma armoniosa. Allí reside el problema, ya que se necesitan planes viables, factibles, multisectoriales. No le pertenece únicamente al sector salud.

- Desde la Declaración de los Presidentes de las Américas formulada en 1967 en Punta del Este hasta las más recientes cumbres de jefes de estado en Miami y Santiago se han formulado declaraciones sobre salud. ¿Qué se logra en concreto para los pueblos del hemisferio, contemplando que no solo en América Latina y el Caribe sino que en América del Norte hay cifras significativas de amplios sectores sociales sin acceso a protección de salud, a viviendas dignas, ni siquiera a agua potable?

- Desde luego es una situación lamentable, vergonzosa, que no debería ocurrir. Son seres humanos respetables como todos los seres humanos. Reconozco que todo esto requiere inversiones y no siempre los recursos están disponibles en las cuantías que se requieren para la solución de estos problemas, cuyos aspectos técnicos conocemos muy bien. El proceso es político a la vez. Los políticos tienen valores o usan valores que le dan prioridad a diferente orden de actividades que la que muchos expertos de salud usan. La tarea no es simple, aunque creo que los organismos internacionales como la OPS tienen la obligación moral de llamar la atención al mundo político sobre las responsabilidades en que incurren si no invierten en problemas que son prevalentes.

- ¿Qué quiere ver plasmado en el campo de salud para la Región?

- Quisiera ver que Salud para Todos se hiciera realidad, cualquiera el mecanismo, cualquiera el medio de acción. Me doy cuenta que no es sencillo. Procurar salud para todos es tarea de todo tiempo, no necesariamente para el año 2000. Puede ser antes y seguramente deberá ser después. No es una empresa fácil. La naturaleza de los problemas varía. La calidad y la cantidad de los recursos también. La actitud de la gente es diversa. No todo el mundo está preocupado por su salud ni está consciente de que mucho depende de su propia actitud para evitar enfermedades prevenibles.

- ¿Qué hechos lo marcaron en su vida?

- Fuimos una familia de cinco hijos, tres médicos, incluyendo dos psiquiatras. Me interesaron los problemas sociales y fundamentalmente la realización de la salud. Cuando surgió el planteamiento de Salud para Todos lo tomé con mucha seriedad, dándome cuenta asimismo de su enorme dificultad. Como Director de la OPS procuré darle vivencia al lema, con resultados probablemente variables porque hay factores que los organismos internacionales no pueden ni deben gobernar. Los gobiernos no son estables, cambian con frecuencia, emergen personas que tienen puntos de vista muy diversos y que muchas veces no le dan prioridad a la salud. En este sentido la OPS debe tener paciencia y persistencia. Por fortuna los gobiernos cambian, de modo que no hay mal que dure 100 años.

- ¿Qué es ser médico?

Para mí el médico es servidor público. No subestimo a quienes dedican su conocimiento y experiencia al sector privado, esencial para mantener una salud efectiva. Haber sido Director de la OPS es un título de orgullo por el valor que le asigno a la Organización y una enorme oportunidad para servir en el campo social, con énfasis en salud, a todos los países de las Américas.

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Hay hombres que nacen con una estrella en la frente, al decir de José Martí. Sin alardes, parcos y hasta con vocación de humildad y espíritu de servicio público. Buscan hacia el futuro el que van plasmando con los afanes distintos de cada jornada. Alejados del bien que hace ruido y del ruido que no hace bien. Integran, eslabonan procesos, generan ideas y conceptos. De esa arcilla está hecho Abraham Horwitz.

Fotografía por Armando Waak/OPS