UN ESLABÓN PERDIDO
DIARIO LA NACIÓN
LA NACIÓN Y AP
BUENOS AIRES, 30 DE MAYO DE 1997
ORIGINAL


Hallan en España un eslabón perdido. Nueva teoría: un grupo de arqueólogos encontró un antecesor del hombre cuyos datos modificarían el árbol genealógico humano

Investigadores científicos anunciaron hoy el descubrimiento de un antecesor común tanto del hombre de Neanderthal como del hombre moderno: un ser alto y esbelto de cejas protuberantes y gruesa quijada, pero, por lo demás, muy semejante a nosotros.
        El Homo antecessor -tal su denominación- vivió hace 800.000 años, cazando rinocerontes, elefantes y otras presas en lo que es hoy España y, a veces, comiéndose a sus semejantes, según los científicos que descubrieron la especie.
        El hallazgo de un grupo de antropólogos españoles, cuyos descubrimientos serán publicados mañana en la revista norteamericana Science, obligará a sus colegas científicos del mundo entero a modificar el árbol genealógico de la humanidad.
        Los nuevos descubrimientos respaldan la teoría de que en vez de ser lineal, el árbol genealógico de la raza humana tiene numerosas ramas, y que el hombre moderno compartió ancestros con otros seres humanoides que finalmente se extinguieron.
        Los científicos españoles extrajeron 50 especímenes fosilizados de al menos seis individuos durante los veranos de 1995 y 1996 en las colinas de Atapuerca, una región ubicada al norte de España. Al estudiar los restos, los antropólogos comprendieron que se habían topado con eslabones perdidos de la cadena evolutiva humana, dijo José Luis Arsuaga, de la Universidad Complutense de Madrid, uno de los seis científicos del grupo antropológico que encontró los restos fósiles.
        "Tomamos la decisión de dar nombre a una nueva especie después de intentar integrar los fósiles en todas las especies previas de Europa y Africa", dijo Arsuaga al tiempo que el grupo presentaba los fósiles a la prensa en el Museo de Ciencias Naturales de Madrid. El nombre quiere decir "antecesor del hombre".
        Los restos fosilizados de mayor tamaño son los procedentes del rostro de un adolescente, que constituyen la pieza central del estudio de los científicos.
        El "homo antecessor" presenta características del hombre de Neanderthal y del moderno. "Esta combinación de características es única", dijo Antonio Rosas, coautor del estudio. "No aparece en ningún otro homínido".
        Según explicaron en conferencia de prensa los científicos, estos hallazgos han servido para encontrar el eslabón perdido entre los homínidos de procedencia africana y los hombres de Neanderthal y Cromagnon, este último conocido como "homo sapiens".
        El "homo antecessor" emigró de Africa a Europa hace más de un millón de años y presentaba unos rasgos faciales totalmente modernos -menos protuberantes que los homínidos de mayor antigüedad-, aunque su cráneo, mandíbula y dientes eran todavía muy primitivos, detalló José María Bermúdez, uno de los investigadores.
        Los científicos españoles están convencidos de que del "homo antecessor" surgió el "homo Heidelbergensis" y de éste el Neanderthal, descubierto en 1856 por J.C. Fuhlrott en el Valle de Neander, Alemania.