PARTENÓN CON MENOS CEMENTO
PERIÓDICO ABC
ATENAS. BEGOÑA CASTIELLA, CORRESPONSAL
ABC, 8 DE MARZO DE 2001, MADRID
ORIGINAL


Título original: Una «liposucción» dejará al Partenón con 145 toneladas menos de cemento

El proyecto de restauración de la Acrópolis, cuya ejecución deberá estar acabada antes del mes de mayo del año 2004, en vísperas de los Juegos Olímpicos de verano que se celebrarán aquí en agosto, incluye diversas intervenciones de gran complejidad y sofisticación tecnológica y científica. El complejo arquitectónico de la Acrópolis ha sufrido ocho restauraciones a lo largo de los últimos dos siglos de su milenaria historia. Sin embargo, la que ahora se plantea hará frente a problemas contemporáneos, como los que naturalmente provoca su vecindad con la moderna capital griega, habitada por más de tres millones de personas y aquejada de graves problemas de tráfico y de polución, que se agravan si se tiene en cuenta que nos encontramos ante uno de los más visitados enclaves turísticos del mundo. En efecto, el caudal de turistas es incesante, con flujos que van desde los dos mil visitantes diarios en invierno a los 12.000 en plena temporada estival, que aguardan pacientemente su turno haciendo cola desde la calle Dionisio Aeropagita. Y también resolverá problemas heredados de la historia, como la explosión de un polvorín o la caída de un rayo.
        La atención pública se concentra principalmente en el Partenón, donde sigue instalada una grúa que levanta pesadas piezas de mármol y las sustituye por otras, originales, que fueron identificadas por computadora hace tiempo. El cemento que se utilizó en la restauración efectuada durante la época del arqueólogo Balanos también habrá de ser retirado.

Materiales ligeros e inoxidables

        Durante esa restauración, realizada hacia 1930, ante todo se prefirió la estética, logrando una imagen de las ruinas del Partenón que provoca sensaciones de elegancia y de equilibrio. Sin embargo, esa restauración intervencionista tiene un alto precio, o más bien dicho, un precio bien pesado: se calcula que entre los refuerzos de cemento de las columnas, las grapas de hierro entre los «anillos» de cada columna y otros añadidos, más de 145 toneladas de materiales deberán ser retiradas del célebre monumento.
        Estos viejos materiales serán sustituidos por otros, como, por ejemplo, varias toneladas de mármol y numerosas barras de titanio, muy ligeras e inoxidables, que sustituirán al cemento y a las grapas de 33 «anillos» utilizadas antaño. Se esculpirán cinco «anillos» de columnas dóricas nuevos (siempre con el mármol pentélico de la cantera original) y, entre otras operaciones, se recolocarán 200 fragmentos del monumento original que están esparcidos en su alrededor, así como otros cientos desperdigados por todo el complejo (en total, más de 1.400 toneladas), que se encuentran bajo vigilancia para evitar tentaciones cleptómanas, de forma que sólo una cuarta parte de tan singular escombrera permanecerá sin instalar cuando haya concluido este proyecto. Asimismo, se restaurará el daño ocasionado por la explosión del polvorín habilitado en el Partenón durante el ataque de la artillería de Morosini en 1687, levantándose los muros, al menos en parte. También serán remozados otros monumentos. Como el pequeño templo jónico dedicado a Atenea Niké (Victoriosa), en el que se sustituirán los hierros que refuerzan los mármoles y los bloques rectangulares que la sustentan con titanio, mejorando su posición; y también los Propileos, que daban entrada al recinto sagrado de la Acrópolis.
        El Partenón fue templo, basílica, mezquita, del mismo modo que los otros monumentos tuvieron distintas utilizaciones según los siglos y las invasiones. Sus remodelaciones siempre fueron realizadas con materiales encontrados «in situ». Ahora, gracias a los adelantos técnicos y al cuidado de expertos, podremos ver dentro de tres años una Acrópolis más auténtica, aligerada de hierro y cemento.