SUPONEN EFECTOS NULOS EN LA ORACIÓN
DATOS DE CIERTA REALIDAD
AGENCIA EFE, WASHINGTON, 3 DE ABRIL DE 2006
EL SIGLO DE TORREÓN, www.elsiglodetorreon.com.mx
ORIGINAL


        La oración en favor de un enfermo no sirve para ayudar en su curación, según un grupo de científicos que estudió los posibles efectos beneficiosos de las plegarias y que publicará sus conclusiones en la revista "American Heart Journal".

        Durante las últimas dos décadas, diferentes estudios han procurado medir si las creencias religiosas y las oraciones de los pacientes -o en favor de los pacientes- tienen algún efecto sustancial en la evolución de sus males o la recuperación después de intervenciones quirúrgicas.

        En este caso, el equipo encabezado por Herbert Benson, del Instituto Médico Mente/Cuerpo del Centro Médico Beth Israel Deaoness, en Boston (Massachusetts) estudió el efecto de las oraciones de otros en favor de pacientes operados de corazón a los que se trataba en seis hospitales de Estados Unidos.

        "Evaluamos si el hecho de que un paciente sea objeto de las oraciones de intercesión, o que esté convencido de que recibe tales oraciones, está vinculado con una recuperación menos complicada después de la cirugía de desvío coronario (baipás)", señaló el artículo.

        Los autores advirtieron que el estudio no se diseñó para probar la existencia o inexistencia de Dios, o el beneficio de otras modalidades de plegaria, tales como la oración por uno mismo, o la de amigos o familiares que rezan junto al paciente.

        Este estudio, que la Fundación John Templeton respaldó con 2.4 millones de dólares, prestó atención a lo que ocurría con 1802 personas con desvío coronario, a quienes se dividió en tres grupos.

        De los participantes, 604 fueron objeto de oraciones de intercesión después que se les dijo que quizá las recibieran y 597 no recibieron oraciones de intercesión también después que se les dijo que podían o no recibirlas.

        Un tercer grupo de 601 pacientes recibió oraciones de intercesión después de que se les informó que las recibirían durante 14 días a partir de la noche siguiente a la intervención quirúrgica.

        El resultado de referencia principal fue el grado de complicaciones dentro de los 30 días de la operación. Se consideraron resultados secundarios, algún incidente grave y la mortalidad.

        Los investigadores obtuvieron el apoyo de miembros de dos monasterios católicos y uno protestante a quienes se les pidió que oraran "por una cirugía exitosa y la recuperación pronta y sin complicaciones" de cada paciente durante 14 días. A cada persona en oración se le dio el nombre y la inicial del apellido de un paciente.

        El artículo señaló que en los dos grupos de pacientes que no estaban seguros si alguien oraba o no por ellos, el 52 por ciento de los que sí fueron objeto de oraciones tuvo complicaciones, comparado con el 51 por ciento de los que no recibieron intercesiones.

        Hubo complicaciones entre el 59 por ciento de los pacientes que estaban seguros de que había alguien orando por ellos, comparado con el 52 por ciento de los pacientes que no sabían si alguien rezaba por su recuperación.

        "Entre los tres grupos fueron similares los índices de incidentes graves y mortalidad", añadió el artículo.