Pablo Bensaya, julio de 2007, Buenos Aires, R. Argentina

Día Vial, una propuesta

Con la mirada en un hacer concreto para detener esta tragedia social

        Más de 7000 muertos por año dan clara idea de la dimensión del problema vial en la Argentina. Tragedia que se escribe a diario sin que medida alguna, de las pocas implementadas, detenga su marcha ascendente.

        La convicción de que el azar nos regresará a casa puede ser, a mi criterio, una de las causas más cercanas para entender qué nos pasa a la hora de accionar en favor de la paz vial.

        Seguramente, desde ambientes eruditos e informados de las profundas conductas humanas, hablen de algo así como suicidio masivo. En rigor, abundan las argumentaciones tendientes a explicar y a enmarcar la situación. Hay congresos y encuentros en los rincones más alejados del país. Contamos, también, con esporádicas y brevísimas campañas viales. La información cruza la inmensa geografía, a cada instante, y desde el mismo lugar de los hechos.

        Supongo que se suicida quien ha perdido el sentido de su existencia. Aquel que siente que por más que se esfuerce, nada bueno conseguirá. Quien, luego de haber trabajado toda la vida, recibe poco menos que un mendrugo. Acaso los estudiantes que, observando la fácil compra de títulos o la falta de idoneidad académica en funcionarios, acepten como fatídica verdad que nada hay por hacer. Desgano social.

        Cuando hay debilidad, hasta lo normal duele. Una sociedad con escasa fuerza de reacción y con liminares anticuerpos mal podrá digerir su actual televisión o los sucesos generales del mundo global. Todo repercute el doble. No hay atenuantes para la defraudación, simplemente estados de comprensión que permiten captar mejor la naturaleza de los problemas, sobre todo en su jerarquización incidente.

        Dentro de un año habrá más de cien mil personas con lesiones de diversa gravedad, muchas morirán, otras quedarán con secuelas de por vida. Puede ser usted o yo, su hijo o mi abuelo. Una ruleta en la que nadie desea ser pleno.

Ideas para mejorar

        Los planos en los que deberíamos actuar son tres: educación; campañas sociales y hoy.

        La educación importa al largo plazo, para el reaseguro de la estabilidad y consecución de las adecuadas decisiones y normas de la vialidad.
        Las campañas sociales, permanentes y creativas, son las que nos enseñan y alertan de los peligros viales.

Día Vial

        Para el hoy, es decir, el ya mismo, propongo un Día Vial. Ocurriría una vez al mes, todos los 21 (simplemente un número que no coincide con comienzo, ni quincena ni fin de mes, y está, cuatro veces por año, relacionado con el inicio de las estaciones).
        Sería la misma comunidad la encargada de llevarlo a la práctica. Los medios de transporte trabajarían con la aplicación a ultranza de sus reglamentos, los autos particulares no superarían los 35 km por hora, las personas se detendrían en las esquinas en espera de la luz de avance. Además, se exagerarían las buenas acciones, por ejemplo, dar el asiento a las personas mayores o con problemas físicos, o sólo por el placer de darlo. En los bares, restaurantes y, en general, todo sitio de atención al público, se respetarían los turnos, los tiempos de atención por individuo, asignándoles el necesario. Se extremarían los pedidos de perdón frente a incidentes menores tales como pisotones o llevarse a alguien por delante. Por todas partes aparecería el cartel o indicación similar a "Día Vial - Todos por todos". Se alentaría a hablar de vialidad en escuelas, trabajo, radio, televisión. El país respirando vialidad. Entre los mismos ciudadanos cuidaremos de aplicar acertadamente las normas, legales y éticas. Es como un juego colectivo. Ese día la buena acción y los buenos modales serán los abanderados. Nadie quedará en ridículo o descolocado, por el contrario, se mirará con buenos ojos a los que hagan lo mejor. Cadenas de mensajes de texto, postales, comentarios, pintadas, pegatinas, ropa, bandas de rock, ningún medio, por extraño que parezca, debe quedar fuera. Un día en que las ambulancias, bomberos, policía, tendrán espacio necesario para circular sin tener que poner en riesgo las vidas que pretenden salvar.

        Además de que en los doce días viales del año podamos evitar más de doscientas muertes y sinnúmero de heridos, podremos iniciar con ellos una educación práctica. Hay jóvenes que no son corteses ni atentos sólo porque nadie se los inculcó. Adultos que querrían volver a "aquellos tiempos" pero que se sienten solitarios en sus prédicas.

        El Día Vial pretende ser el día de la norma, el día de la honestidad, el día del buen gesto, el día del noble pensamiento hacia el conciudadano. Un día cívico, un día de todos, en el que podemos lucirnos haciendo lo correcto. Un tiempo en el que todo tipo de violencia social deberá esperar hasta mañana.

        Es una tregua. Un descanso a tanto horror. Es esperar a un familiar con la certeza de reencontrarlo. Es pensar en que mañana es posible algo mejor. Es acordar en que no nos puede derrotar la costumbre del espanto. Es entender que ningún sano proyecto de vida puede estar sustentado en el arbitrio de muertes evitables. Es comprender que aún en las notables perversidades de la vida actual ciertas bellezas del alma están al alcance de nuestros esfuerzos.

        Volver al respeto y al amor por la vida.

Comencemos

        Aquí van algunas respuestas que servirán de marco inicial para la concreta realización del Día Vial.

        ¿De quién depende que comencemos con el Día Vial?

- De nosotros mismos, de nuestras convicciones, de nuestros deseos irrenunciables de quitar a la muerte por accidentes de tránsito del triste primer puesto en materia de calamidades sociales.

        ¿Cómo comenzar?

- Dando difusión a la noticia. Familiares, vecinos, por correo electrónico, sitios web. Medios masivos de difusión: radios, televisión, diarios.

        ¿Cuándo comenzar?

- El primer 21 luego de un consenso. Si bien sería deseable una adhesión completa, hay que ser pacientes, aún en temas tan caros y delicados hay detractores.

        ¿Cuánto cuesta?

- Nada, salvo el poner a prueba la voluntad inquebrantable de solucionar el problema. La nación gana.

DÍA VIAL, UNA PROPUESTA
TEMAS SOCIALES
PABLO BENSAYA, presencias@hotmail.com
INTERNET, presencias.net, R. ARGENTINA, JUL-2007
ORIGINAL

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