NEANDERTALES PODÍAN HABLAR
GRANDES TEMAS
MAITE GUTIÉRREZ, BARCELONA, ESPAÑA
www.lavanguardia.es, ESPAÑA, 19-OCT-2007
ORIGINAL


Salto atrás en el tiempo de 43.000 años. En algún lugar del norte de la península Ibérica, un grupo de humanos planea cómo dar caza a su próxima presa. Conversan hasta llegar a un acuerdo y decidir el modo de atraparla. Se comunican mediante palabras, pero no son Homo sapiens como nosotros. Se trata de neandertales, porque ellos también tenían la capacidad de hablar.
        Las dos especies comparten las variantes de un gen clave en el desarrollo del lenguaje, el FOXP2, tal y como demuestra una investigación publicada en la revista Current Biology en la que se ha analizado ADN de restos de neandertal encontrados en el yacimiento de El Sidrón, en Asturias. El monopolio de la palabra, hasta ahora en manos de nuestra especie, se ha desmoronado.
        El gen FOXP2 está presente en todos los mamíferos, pero en el caso de los seres humanos tiene una característica particular: dos mutaciones que hacen que funcione de una manera específica, permitiendo el desarrollo de las áreas del cerebro relacionadas con el lenguaje y el aparato fonador. "Si podemos hablar es en parte gracias a que tenemos este gen con esas dos variantes", explica Carles Lalueza, experto en ADN antiguo de la Universitat de Barcelona y coautor de la investigación. Es, además, el único gen implicado en el habla que se conoce hasta ahora, y aunque los científicos están seguros de que otros genes intervienen en el proceso del lenguaje, el FOXP2 es clave porque "funciona como un interruptor, activando la expresión de otros genes", dice Lalueza; si no se enciende, el resto del circuito no se pone en marcha. Y los neandertales poseían este gen con esas mismas dos mutaciones.
        No está claro hasta qué punto significa esto que los miembros de esta especie hablasen entre ellos tal y como lo hacen los humanos de hoy en día, pero como mínimo contaban con los requisitos básicos para convertirse en oradores. Primero, la variante del gen FOXP2, y segundo, un aparato fonador -para articular sonidos- muy similar al de los Homo sapiens, algo que ya se ha constatado mediante el estudio de los fósiles. Para asegurarse de que el material que analizaban era de neandertal y no de Homo sapiens -que podría haber contaminado los fósiles por accidente-, los investigadores seleccionaron en distintos cromosomas partes específicas de ADN neandertal con unas características distintas a los de los sapiens. También ayudó el hecho de que los fósiles que se estudiaron -dos pequeños fragmentos de fémur- pertenecieron a dos neandertales varones. En el cromosoma Y de los seres humanos -que sólo está presente en los individuos masculinos- hay cambios que se han producido en los últimos 90.000 años, con la expansión fuera de África.
        Por lo tanto, como no había rastro de estos cambios en las muestras que se recogieron, se tenía la certeza de que se estaba secuenciando ADN de neandertal.
        El potencial para hablar estaba allí, "¿por qué no iba a utilizarse?", se pregunta Lalueza. Este investigador explica que, cuando se produce una mutación, la evolución la selecciona y la potencia a lo largo de las generaciones siempre que aporte algo positivo para esa especie. "Esas dos variaciones del FOXP2 fueron seleccionadas de forma natural porque permitían el lenguaje y, si te comunicas, tienes más probabilidades de sobrevivir", añade.
        Pero los Homo sapiens no sólo han perdido la exclusividad del lenguaje, sino que quizás tengan que compartir esta facultad con otras especies humanas a parte de con los neandertales. "Lo más probable es que este gen ya se hubiera modificado en un antepasado común del neandertal y el sapiens, hace alrededor de 500.000 años", escriben los autores del estudio, mucho antes de lo que se creía hasta ahora.
        Otras teorías que explicarían la presencia de la variante del gen en los neandertales se han descartado, como la que dice que sería la consecuencia de un cruce entre esta especie y los sapiens. La secuenciación del genoma neandertal ya ha dejado claro que ambas especies evolucionaron por separado y no llegaron a mezclarse. Por otro lado, la hipótesis de que el FOXP2 mutó de forma independiente pero igual en neandertales y sapiens, se considera poco probable. Demasiada casualidad.
        Con estos nuevos datos, la historia de la comunicación oral da un giro, se alarga en el tiempo y se expande a otras especies. El lenguaje es más antiguo y más común de lo que se había establecido y ya no sirve como seña de identidad única de nuestra especie. Según Lalueza, "los que han utilizado la capacidad de hablar para definir al ser humano tendrán que buscar una nueva definición, el concepto que tenemos de nosotros mismos ha cambiado".

Las pruebas

  1. El gen FOXP2, presente en numerosas especies animales, es clave en el desarrollo del cerebro y otros órganos
  2. Los Homo sapiens tenemos mutaciones en este gen que nos distinguen de otros animales y que permiten el desarrollo de áreas del cerebro relacionadas con el habla.
  3. Los neandertales tenían las mismas mutaciones del gen FOXP2 que permite el habla en los Homo sapiens.
  4. Estudios anteriores de otros fósiles han demostrado que el aparato de fonación de los neandertales permitía articular una gran variedad de sonidos como el nuestro.

Las incógnitas

  1. ¿Cuándo apareció el lenguaje? Si neandertales y Homo sapiens comparten la alteración genética que hace posible el lenguaje, ambas especies la heredaron de algún ancestro común, Este ancestro vivió hace al menos unos 500.000 años. No está descartado que el lenguaje hubiera aparecido ya en una especie de homínido más antigua.
  2. ¿Tenían gramática? Probablemente sí, ya que la alteración genética común a neandertales y sapiens posibilita la gramática.
  3. ¿Qué decían? Imposible saberlo, pero probablemente el lenguaje empezó con palabras clave para la supervivencia como cuidado, mamut o comida.