Las notas musicales
El vocabulario mínimo. Cómo se llaman las notas, por qué se llaman de dos maneras distintas y cómo se las ubica.
Todo lo demás de esta sección supone lo que sigue. Conviene leerlo aunque se crea sabido, porque hay dos o tres puntos —el de la doble nomenclatura y el de la designación de octavas— que suelen quedar confusos durante años y que se aclaran en un párrafo.
Siete nombres
La música occidental organiza las alturas sobre siete nombres que se repiten cíclicamente: Do, Re, Mi, Fa, Sol, La, Si. Después de Si vuelve a empezar Do, y el ciclo se repite hacia arriba y hacia abajo tantas veces como el registro lo permita.
Esos nombres tienen un origen documentado y bastante encantador. Proceden de las sílabas iniciales de los versos de un himno latino del siglo XI a san Juan Bautista, cuyo compositor —Guido d'Arezzo, monje benedictino— advirtió que cada verso empezaba un grado más arriba que el anterior y los usó como referencia mnemotécnica. La primera sílaba era Ut, sustituida más tarde por Do por ser más cantable, y la séptima, Si, se agregó después.
Dos sistemas para lo mismo
Aquí está el punto que más confusión causa. Existen dos nomenclaturas en uso simultáneo, y ambas son correctas:
| Sistema latino | Sistema anglosajón |
|---|---|
| Do | C |
| Re | D |
| Mi | E |
| Fa | F |
| Sol | G |
| La | A |
| Si | B |
El sistema latino —el que se usa en español, italiano, francés y portugués— procede del himno de Guido. El sistema de letras es anterior en su origen y se emplea en los ámbitos de lengua inglesa y alemana. No hay nada que elegir: son etiquetas distintas para las mismas alturas, y quien estudie música acabará necesitando ambas, porque los acordes de la música popular se cifran casi siempre con letras.
Dos advertencias prácticas. La primera: la serie de letras empieza en La = A, no en Do, lo cual desconcierta al principio. La segunda: en la tradición alemana, B designa el Si bemol y el Si natural se escribe H. Es la razón por la que ciertas obras llevan en su tema las notas Si bemol–La–Do–Si natural, que en esa nomenclatura deletrean un apellido conocido.
Las alteraciones
Entre algunos de esos siete grados caben sonidos intermedios, que se nombran alterando el grado vecino:
- El sostenido (♯) eleva la nota un semitono.
- El bemol (♭) la desciende un semitono.
- El becuadro (♮) cancela la alteración anterior.
Con las alteraciones, la octava queda dividida en doce semitonos. Conviene notar que no hay sonido intermedio entre Mi y Fa ni entre Si y Do: esos dos pares están ya a distancia de semitono. Es la irregularidad que da forma a todo el sistema, y la causa de que el teclado tenga las teclas negras agrupadas de dos en dos y de tres en tres en lugar de repartidas parejo.
El pentagrama y las claves
Las notas se escriben sobre el pentagrama: cinco líneas y cuatro espacios, contados siempre de abajo hacia arriba. Cada línea y cada espacio corresponde a un grado, y las alturas que exceden el pentagrama se escriben sobre líneas adicionales breves.
Por sí solo el pentagrama no dice nada: hace falta una clave que fije qué nota corresponde a qué línea. La clave de Sol, la más difundida, indica que la segunda línea es Sol y sirve para el registro agudo —voces agudas, flauta, violín, mano derecha del piano—. La clave de Fa en cuarta línea indica que esa línea es Fa y sirve para el registro grave. Las claves de Do se emplean en registros intermedios y en ciertos instrumentos.
Designar la octava
Como los siete nombres se repiten, decir "un Do" es ambiguo: hay muchos. Para precisarlo se numeran las octavas, de modo que el Do central del piano se designa habitualmente Do4 —o C4—, el Do una octava más aguda es Do5 y el inmediatamente más grave es Do3.
La referencia física de todo el sistema es el La4, fijado convencionalmente en 440 Hz. De ahí procede el dato que aparece en Instrumentos de Papel: que los instrumentos construidos se afinan a 440 Hz, lo cual es exactamente lo que permite que puedan tocar junto a cualquier otro instrumento.
Leer el catálogo de Cantos
Con lo anterior ya puede leerse la columna de notas del catálogo de canciones. Cuando allí se indica "Do Re Mi Fa Sol", significa que la obra emplea únicamente esos cinco grados; el apóstrofo en "Do'" señala la octava superior. Un ámbito corto indica una obra pensada para voces muy pequeñas, y la presencia de sostenidos o bemoles indica que la tonalidad se eligió para acomodar el registro del grupo.
El paso siguiente natural es el cursillo de flauta dulce, donde estos nombres dejan de ser nombres y pasan a ser posiciones de los dedos. Para dudas de escritura y de terminología en español, el Diccionario de la lengua española; para el fundamento físico de la altura y la frecuencia, Encyclopaedia Britannica.